{"id":11626,"date":"2021-03-24T18:24:14","date_gmt":"2021-03-24T21:24:14","guid":{"rendered":"http:\/\/159.65.255.251\/?p=11626"},"modified":"2021-05-18T15:48:44","modified_gmt":"2021-05-18T18:48:44","slug":"el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/","title":{"rendered":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><em>Cada 24 de marzo irgue un reclamo por Memoria, Verdad y Justicia, que cuestiona al pasado y, al mismo tiempo, interpela nuestro presente y futuro. Las deudas de nuestra democracia, la violencia que no cesa y las imposturas frente a un orden profundamente desigual nos obligan a levantar la voz y actuar pol\u00edticamente. <\/em><\/h5>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11629\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073-300x169.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073-768x432.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073-600x338.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permiti\u00e9ndonos una memoria corta de lo que buscamos rememorar cada 24 de marzo, incluso m\u00e1s all\u00e1 de la fecha calendario exacta, algunas de las im\u00e1genes que podemos destacar son al menos dos: por un lado, las multitudes dici\u00e9ndole \u00abNo al 2&#215;1\u00bb a lo largo y ancho del pa\u00eds y, por otro, la primera plaza sin Santiago Maldonado, en la que Sergio, su hermano, se hace cargo del lugar pol\u00edtico al que fue empujado y se envuelve con los pa\u00f1uelos blancos frente a una plaza que tambi\u00e9n le canta que lo abraza a \u00e9l. Esa presencia, marcada por una ausencia m\u00e1s de las miles que se han ido sumando a\u00f1o tras a\u00f1o con toda la impunidad de la violencia estatal, pretende sacudir una verdad que se mantiene solapada, domesticada bajo el manto de una narrativa que se regodea en una madurez democr\u00e1tica y civilizatoria que no es tal: esto que nos convoca cada 24 de marzo est\u00e1 en nuestro d\u00eda a d\u00eda con otras formas, por otros medios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta captura caprichosa de elegir dos manifestaciones recientes permite una lectura fundamental. No solo porque en esas plazas se puede encender el trazo hist\u00f3rico de la implicancia del 24 de marzo, sino que permanece el pulso an\u00edmico que deber\u00eda resonar este 2021, con un a\u00f1o de pandemia en la espalda y de alta violencia institucional y represi\u00f3n estatal. Pero tambi\u00e9n deber\u00eda ser el pulso que resuena cada a\u00f1o, cada vez que sea necesario, sin importar el contexto ni el gobierno de turno, sin importar a qui\u00e9n uno vot\u00f3, para qui\u00e9n uno trabaja, d\u00f3nde se encuentra uno en la coyuntura exigente. Porque lo que se moviliza en torno al 24 de marzo se irgue, primero, frente al Estado y no solo frente al terrorismo de Estado. En segundo lugar, frente a la sociedad toda, independientemente de su ideolog\u00eda y posicionamientos al respecto. Lo que se condensa ah\u00ed, no solo como marcha y acto, sino ya en el sentido de los gestos pol\u00edticos que lo contienen, est\u00e1 habl\u00e1ndonos a todos y, 45 a\u00f1os despu\u00e9s, en una \u00e9poca donde el ejercicio de la escucha est\u00e1 en extinci\u00f3n, es un di\u00e1logo sordo. Un di\u00e1logo oportunamente sordo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo sostenido de los organismos m\u00e1s all\u00e1 de los gobiernos de turno por mantener viva una historia que, como toda historia, valga la redundancia, est\u00e1 viva entre nosotros de manera directa e indirecta, los ubica como los grandes arquitectos de la memoria nacional desde los tiempos en los que era inimaginable ver a un presidente democr\u00e1tico bajando el cuadro de Videla. Pero esa memoria necesaria, urgente, caliente e interpelante tambi\u00e9n trasciende ese momento emblem\u00e1tico, inolvidable, porque no es una memoria m\u00e1s, no es una memoria partidista ni generacional, tampoco de \u00e9poca. Es una memoria en may\u00fascula: Memoria, porque ah\u00ed entramos todos, un <em>todos<\/em> anterior a 1976, un <em>todos<\/em> durante 1976-1983, un <em>todos<\/em> hasta la actualidad y los <em>todos<\/em> que vendr\u00e1n. Tambi\u00e9n, por supuesto, es un <em>todos<\/em> que incluye e involucra a los que niegan, manipulan, minimizan, repudian, desprecian y hasta utilizan pol\u00edticamente, para bien o para mal, a esa Memoria. Es un <em>todos<\/em> tan absoluto que trasciende, m\u00e1s a\u00fan, a las v\u00edctimas del terrorismo de Estado en su m\u00e1ximo alcance y dimensi\u00f3n. Un terrorismo de Estado que no se diluye en la democracia ni se ausenta en discursos democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>No perdonar y no olvidar<\/em> es reconocer el l\u00edmite de hasta donde son conversables las cuestiones que atentan contra los derechos humanos en su alcance y condici\u00f3n absoluta.  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso es fundamental esta Memoria, la que nos respalda a la hora de decir que no perdonamos y no olvidamos. <em>No perdonar y no olvidar<\/em> no es solo una reducci\u00f3n a un proceso judicial con todas las garant\u00edas, ah\u00ed donde los familiares y organismos marcan la diferencia fundamental a favor de toda conducci\u00f3n democr\u00e1tica y, ante todo, humana. <em>No perdonar y no olvidar<\/em> es reconocer el l\u00edmite de hasta donde son conversables las cuestiones que atentan contra los derechos humanos en su alcance y condici\u00f3n absoluta. Ese <em>ni olvido ni perd\u00f3n<\/em> no tiene revanchismo ni resentimiento, ni siquiera tiene deshumanizaci\u00f3n del otro que ha hecho de la deshumanizaci\u00f3n su fuerza pol\u00edtica: porque ah\u00ed est\u00e1n los juicios por delitos de lesa humanidad haciendo lo que corresponde, o debiendo hacer lo que corresponde, aunque cada tanto vuelven a darnos dolores de cabeza y poner en jaque lo tanto tiempo construido. Lo que s\u00ed tiene es una se\u00f1al, una alerta, un legado esencial que deber\u00eda ser una direcci\u00f3n constante. Es lo que nos recuerda que no hay un d\u00eda del siglo XX que no muestre lo que sucede cuando se conversa con fascistas, genocidas, derechas, <em>desideologizadores seriales<\/em> que hacen de la muerte del pueblo y del quiebre de todo don comunitario su potencial pol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ni olvido ni perd\u00f3n<\/em> es, entonces y ante todo, un prop\u00f3sito de acci\u00f3n desde el cual se edifica nuestra joven, fr\u00e1gil y err\u00e1tica democracia. Democracia que unos cuantos celebran como civilizada y madura porque \u201csomos una sociedad que sabe esperar a las elecciones\u201d. Esa sola idea da pavor, esa noci\u00f3n es la que revela, no un <em>saber<\/em>, sino una violencia volcada tan abismal, m\u00e1s all\u00e1 de la visual, palpable y concreta, que no solo interrumpi\u00f3 la vida y la organizaci\u00f3n de varias generaciones pol\u00edticas, mayoritariamente obreras y de las bases, sino que molde\u00f3 estereotipos, sembr\u00f3 nuevos dispositivos de criminalizaci\u00f3n y aisl\u00f3 la historia de tal manera que responsables de la conversaci\u00f3n p\u00fablica pueden pensar que esa herida abierta, aun sangrando de p\u00e1nico, es un talento civilizatorio. Para m\u00e1s, estas ideas suelen surgir siempre como contraste a lo que sucede en otros pa\u00edses, como sucedi\u00f3 con los escenarios que fueron aconteciendo en Chile, Bolivia, Ecuador, entre otros pa\u00edses latinoamericanos, y tambi\u00e9n en Estados Unidos. Escenarios pac\u00edficos, a priori, y violentados luego por las fuerzas y los motivos intervinientes, relacionados en su mayor\u00eda a desigualdades y racismos estructurales. La idea de una democracia madura y civilizada en un pa\u00eds con el 40,9% de pobreza midi\u00e9ndose frente a un continente con el que comparte, mal que le pese a cierto \u00absupremacismo argentino\u00bb, procesos pol\u00edticos, sociales y culturales marcados desde la colonizaci\u00f3n, es vergonzosa. No solo registra una gran incapacidad de leer la historia, al menos, de los \u00faltimos 45 a\u00f1os, sino que tambi\u00e9n es consecuencia de esa domesticaci\u00f3n disfrazada de educaci\u00f3n c\u00edvica. Necesaria, tal vez, pero insuficiente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3ca7c4b5d355560c1c45165bfab0f72f-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11633\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3ca7c4b5d355560c1c45165bfab0f72f.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3ca7c4b5d355560c1c45165bfab0f72f-300x169.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3ca7c4b5d355560c1c45165bfab0f72f-768x432.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/3ca7c4b5d355560c1c45165bfab0f72f-600x338.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una democracia que tuvo un hito en 1983 y, quiz\u00e1, otro cuando N\u00e9stor Kirchner baja el cuadro de Videla. Entre el alfonsinismo y el momento aquel, tramo que algunos, entendiendo esto mismo, llaman \u201cpostdictadura\u201d antes que democr\u00e1tico, se reorganizaron las mismas fuerzas econ\u00f3micas de siempre y se reordenaron los poderes pol\u00edticos en frente a un nuevo modelo capital. Porque la Memoria tambi\u00e9n nos recuerda que las dictaduras latinoamericanas fueron guionadas y funcionaron como un laboratorio de ese neoliberalismo que explotar\u00eda de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Es ah\u00ed, en ese encadenamiento de violencia pol\u00edtica, cultural y econ\u00f3mica que la Memoria se funda con la Verdad y la Justicia como un tridente indispensable de construcci\u00f3n. Una construcci\u00f3n repleta de intermitencias que no necesariamente son tan contundentes como un golpe de Estado o un diciembre 2001, sino que son constantes y se respaldan, vaya madurez, por medio de elecciones democr\u00e1ticas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A 45 a\u00f1os de aquel 24 de marzo de 1976, \u00bfcu\u00e1nto falta para que dejemos de leerlo como un tramo hist\u00f3rico aislado y cerrado? \u00bfCu\u00e1ntas m\u00e1s muertes se va a cargar el Estado para que empecemos a ver la intimidad de la violencia cotidiana de las fuerzas, del gatillo f\u00e1cil, los encarcelamientos sin causa, la situaci\u00f3n en las c\u00e1rceles y los desaparecidos en democracia con los 30 mil compa\u00f1eros detenidos desaparecidos? \u00bfCu\u00e1ntas m\u00e1s violencias debe impartir el Estado para que logremos ver esa intimidad con el accionar de las fuerzas en las villas y con los que duermen en la calle? \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s debe centralizarse en las capitales la idea de lo nacional bajo el pulso de la gentrificaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 estad\u00edstica, qu\u00e9 acontecimiento, qu\u00e9 tanto m\u00e1s necesitan los que se posicionan frente a la derecha para canalizar en la direcci\u00f3n urgente su peso pol\u00edtico de clase? Un peso pol\u00edtico que no tienen las clases bajas y ah\u00ed tambi\u00e9n se marcan las desigualdades estructurales y el paternalismo, la concentraci\u00f3n de diferentes tipos de poderes que se construyen a trav\u00e9s de sistemas jer\u00e1rquicos, siempre ordenando las din\u00e1micas para que \u201clas revoluciones\u201d contempor\u00e1neas sucedan bajo el pulso del \u00ab<em>cambiar para que nada cambie<\/em>\u00ab. Tan as\u00ed que lo revolucionario se volvi\u00f3 <em>mainstream <\/em>y ac\u00e1 todav\u00eda se sigue festejando como una reinversi\u00f3n de orden sin ver ese peque\u00f1o pero delator gesto de mercado. Entonces, \u00bfcu\u00e1nta espectacularizaci\u00f3n m\u00e1s hace falta para considerar la simultaneidad de las violencias y los efectos colaterales cuando se las piensa desde esencialismos? Esencialismos, para m\u00e1s, racistas, clasistas, biologicistas, o a lo sumo, a fuerza de correcci\u00f3n pol\u00edtica, con un sentido de la inclusi\u00f3n y la igualdad tan estereotipado que acontece solo para reforzar los lugares de cada quien en la pir\u00e1mide.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>A 45 a\u00f1os de aquel 24 de marzo de 1976, \u00bfcu\u00e1nto falta para que dejemos de leerlo como un tramo hist\u00f3rico aislado y cerrado? \u00bfCu\u00e1ntas m\u00e1s muertes se va a cargar el Estado para que empecemos a ver la intimidad de la violencia cotidiana de las fuerzas, del gatillo f\u00e1cil, los encarcelamientos sin causa, la situaci\u00f3n en las c\u00e1rceles y los desaparecidos en democracia con los 30 mil compa\u00f1eros detenidos desaparecidos? <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los propios\norganismos, con l\u00f3gica, porque a\u00fan buscan \u2014y no solo justicia, sino que buscan\nreencuentros y respuestas\u2014, mantienen todo su potencial pol\u00edtico tanto en\nvisibilizar su historia como en no perder de vista los ecos, las r\u00e9plicas, la\nvigencia. La democracia est\u00e1 en falta frente a ellos, pero los electorados\ntambi\u00e9n. Frente a ellos y frente a los 30 mil compa\u00f1eros desaparecidos que no\nson solo 30 mil, porque no es un n\u00famero cerrado. La falta est\u00e1, justamente, en\ncerrarlo ah\u00ed. Y es nuestra falta la que tambi\u00e9n facilita a los negacionismos\nmodernos su envi\u00f3n para crecer, para acomodar e instalar relatos que ya no\ntienen lugar y que no deber\u00edamos siquiera poner en conversaci\u00f3n porque\nlegitimamos una duda que no es tal, es una provocaci\u00f3n, un atentado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa legitimaci\u00f3n que hacemos cuando se le quiere explicar al fascista de turno por qu\u00e9 hablamos de Memoria, Verdad y Justicia, nos hace caer en su trampa discursiva, nos hace explicar porque decimos que son 30 mil, cuando en realidad no es un decir, es lo que es: son 30 mil sin simbolismo alguno, son 30 mil que se reafirman a s\u00ed mismo como desaparecidos en cada a\u00f1o que pasa sin saber d\u00f3nde fueron enterrados y qu\u00e9 pas\u00f3 con ellos, pero tambi\u00e9n es una cifra que se amplifica a partir de los nietos robados y las familias que, a esta altura, fueron creciendo en base a identidades robadas o creciendo con la b\u00fasqueda, con una inminencia siempre irresuelta. No son 30 mil, porque, en todo caso, son 30001, nos falta por segunda vez Jorge Julio L\u00f3pez, una segunda vez que sucede bajo el sol de esta democracia que llaman madura. Pero, hilando a\u00fan m\u00e1s fino, tampoco son 30001, el n\u00famero cambia de forma y de peso, <a href=\"http:\/\/159.65.255.251\/index.php\/2020\/08\/11\/donde-esta-la-pregunta-sin-respuesta-2\/\">como dec\u00edamos ac\u00e1 mismo en agosto del a\u00f1o pasado<\/a>, cada vez que hay que preguntarle al Estado d\u00f3nde est\u00e1 alguien y cada vez que alguien queda frente al Estado en una situaci\u00f3n en la que, potencialmente, ser\u00e1 el pr\u00f3ximo a buscar, pero tambi\u00e9n cuando el Estado lo disminuye porque s\u00ed, por puro mal uso de su autoridad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"527\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia-1024x527.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11630\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia-300x154.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia-768x395.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia-600x309.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/memoriaverdadjusticia-370x190.jpg 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como si esto\nya no fuera lo suficientemente violento, hay un gesto a\u00fan m\u00e1s contundente de la\nfalta a la que aplicamos democr\u00e1ticamente, y es la reducci\u00f3n de toda idea de\nderechos humanos a delitos de lesa humanidad. Hay responsabilidades pol\u00edticas\nclaras en ese reduccionismo instalado. Cuando se le reclama esto al\nkirchnerismo, las respuestas se dispersan hacia otras carteras, enumeran\npol\u00edticas p\u00fablicas de desarrollo social, las que, adem\u00e1s, responden al coraz\u00f3n\nde lo que representan, o sea que no deber\u00eda ser motivo de alarde, sino que son\nparte del deber y del compromiso que se toma cuando uno est\u00e1 en un lugar de\nrepresentaci\u00f3n tal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unas semanas atr\u00e1s, Santiago Cafiero armaba un condicionamiento inaceptable al decir \u201ca nosotros no nos tienen que venir a decir qu\u00e9 tenemos que hacer con los derechos humanos\u201d. Sin importar lo que vino antes o despu\u00e9s, esa es tal cual la idea que pregonan no desde ahora, sino desde los \u00faltimos a\u00f1os de Cristina en el gobierno. Cafiero puso en palabras lo que estaba impl\u00edcito en diversas prepotencias y definiciones. \u00bfC\u00f3mo vamos a dudar de la buena fe de Berni si est\u00e1 con el gobierno de los derechos humanos? \u00bfC\u00f3mo vamos a cuestionar a Insfr\u00e1n? \u00bfC\u00f3mo vamos a reclamar por la situaci\u00f3n en Chubut? \u00bfC\u00f3mo vamos a pedirle explicaciones a Frederic que, adem\u00e1s de estar en el gobierno de los derechos humanos, es mujer?&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cafiero puso en palabras lo que estaba impl\u00edcito en diversas prepotencias y definiciones. \u00bfC\u00f3mo vamos a dudar de la buena fe de Berni si est\u00e1 con el gobierno de los derechos humanos? \u00bfC\u00f3mo vamos a cuestionar a Insfr\u00e1n? \u00bfC\u00f3mo vamos a reclamar por la situaci\u00f3n en Chubut? \u00bfC\u00f3mo vamos a pedirle explicaciones a Frederic que, adem\u00e1s de estar en el gobierno de los derechos humanos, es mujer?&nbsp;  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dejando de lado que ese \u201cnosotros\u201d que pronuncia Cafiero no le pertenece, porque su \u201cnosotros\u201d est\u00e1 hecho de todos los que pusimos un voto para que \u00e9l est\u00e9 sentado ah\u00ed, es justamente a ellos que se les tiene que decir, porque son ellos los que hacen campa\u00f1a con los derechos humanos como bandera y, sobre todo, los que se proponen como representantes de un electorado con bases justicialistas. Y m\u00e1s all\u00e1 de la particularidad, los gobiernos deben responder. Si no quer\u00e9s que nadie te pregunte, si no quer\u00e9s que una oposici\u00f3n te pida explicaciones sobre hechos en los que, posiblemente, ellos hubieran actuado igual de mal o mucho peor, si te molesta que se te exijan respuestas y se te presenten demandas, bueno, quiz\u00e1s deber\u00edas dedicarte a otra cosa. Si no, una muy buena idea es hacer lo que corresponde de acuerdo con el lugar de representaci\u00f3n que se te dio. Y aun as\u00ed habr\u00e1 preguntas que responder. Algo que tambi\u00e9n deber\u00edan entender los electorados, por cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los que representan ciertas banderas, por decirlo de alguna forma sint\u00e9tica, no responden a ellas y los electorados propios no demandan, no usan su potencial pol\u00edtico, no solo se exponen los privilegios y la comodidad consensuada, tambi\u00e9n se revela la pereza y banalidad con la que se componen los sujetos pol\u00edticos, incluso los que se muestran intensa y activamente atravesados por la realidad. Una intensidad que se suele confundir con compromiso en un contexto de virtualidad que ayuda a esa confusi\u00f3n. Pero hay algo m\u00e1s en esta din\u00e1mica, lo m\u00e1s grave de este escenario es que se siembra una desprotecci\u00f3n irreparable: si los que tienen que hacer ciertas cosas no las hacen o las hacen de manera tal que perjudican a sus propias bases, los que representan exactamente intereses opuestos pueden hacerlo a\u00fan peor porque tienen el antecedente servido en bandeja para partir desde ah\u00ed, y sin mayores justificaciones. <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D-1024x683.jpg\" alt=\"\" data-id=\"11634\" data-link=\"http:\/\/159.65.255.251\/index.php\/2021\/03\/24\/11626\/et2i0ldwoagyy1d\/\" class=\"wp-image-11634\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D-300x200.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D-768x512.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D-600x400.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ET2I0LdWoAgYy1D.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La democracia es un ejercicio interminable, arduo, exigente y agotador, porque no es lineal, es corporal y siempre es con otros. No se trata de buenas intenciones. Si lo no lineal, corporal y la omnipresencia de la otredad montan un ejercicio de lo imposible en una \u00e9poca yoica, imperativa y motivacional, la pasi\u00f3n enunciativa de este tiempo calza justo para que domine el intencionalismo. Se asiste, as\u00ed, a un escenario pol\u00edtico desde empat\u00edas y est\u00e9ticas. Como si el ejercicio democr\u00e1tico fuera l\u00f3gico, coherente y manual, se buscan consignas como estribillos pop y, cuando el hit funciona, la consigna se vuelve inmutable, es decir, conservadora. Ni hablar cuando las consignas se reciclan de otro tiempo y lugar, como si el ejercicio democr\u00e1tico no respondiera a la crudeza particular del tiempo y lugar que lo contiene, ah\u00ed, adem\u00e1s, la consigna se convierte en falaz y peligrosa. El mercado va por delante y el principal problema es que el Estado funciona como gestor, ese es el n\u00facleo del neoliberalismo. Por eso no es posible descansar en lo aprendido ni en lo hecho y el clima predominante, indistinto de ideolog\u00eda, es la sensaci\u00f3n de que nada alcanza y todo ser\u00e1 cada vez peor. Y es cierto, porque la democracia necesita siempre m\u00e1s, mucho m\u00e1s, tanto m\u00e1s que no alcanzar\u00e1 nunca y el confort del no ser \u201ctal\u201d o \u201ccual\u201d cosa solo ayuda al reformismo que el propio orden busca para mantenerse vigente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Partiendo de estas ideas, se necesita una proactividad antifascista, antirracista, una organizaci\u00f3n social que entienda que el anticapitalismo es una cuesti\u00f3n de \u00e9tica, no la utop\u00eda de tirarlo abajo, utop\u00eda que opera en el orden de lo inaccesible y, como dice Angela Davis, ya funciona por egocentrismo y purismo, algo inadmisible en un tiempo de exclusi\u00f3n voraz. Una \u00e9tica social que entienda al anticapitalismo, entonces, como una causa perdida pero indispensable. Una proactividad pol\u00edtica sin miedo, que no confunda contradicci\u00f3n con ambig\u00fcedad, diferencia de opini\u00f3n con diferencia ideol\u00f3gica y que mantenga lo personal en su lugar privado o \u00edntimo, seg\u00fan corresponda, para no despolitizar ni dramatizar ese todo social-democr\u00e1tico en construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Se asiste, as\u00ed, a un escenario pol\u00edtico desde empat\u00edas y est\u00e9ticas. Como si el ejercicio democr\u00e1tico fuera l\u00f3gico, coherente y manual, se buscan consignas como estribillos pop y, cuando el hit funciona, la consigna se vuelve inmutable, es decir, conservadora. <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia\npol\u00edtica, atravesada por la pulsi\u00f3n, es tambi\u00e9n una porci\u00f3n de Eros, como tal, hay\nun despojo del yo y una p\u00e9rdida inminente e incesante. Es una experiencia que\nse hace de acontecimientos, y el acontecimiento no solo no se controla, tampoco\nse ve venir. Por eso, se necesita, entonces, una proactividad pol\u00edtica sin\nmiedo al arrasamiento pol\u00edtico, a ese dejar de ser todo el tiempo el que (creemos\nque) somos para devenir en comunidad y, lo m\u00e1s importante, para dejar de ser el\nque tiene lo que tiene. Es un ponernos en juego constante que danza con la\nrosca sobre una realidad movediza, pero con puntos cardinales tan claros que su\ncomplejidad no es un imposible. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa gente dice \u2018c\u00f3mo toleraban la esclavitud, c\u00f3mo iban a participar de los linchamientos, c\u00f3mo racionalizaron la segregaci\u00f3n as\u00ed. Si hubiera vivido en ese tiempo no hubiera tolerado esa locura\u2019. Pero la verdad es que vivimos este tiempo, y lo estamos tolerando\u00bb, desaf\u00eda agudo el activista Bryan Stevenson y da otra pauta. Para dejar de ser \u201cla gente\u201d y pasar a ser comunidad pol\u00edtica, una comunidad sostenida en el prop\u00f3sito social y solidario, hay que desidealizar al pueblo, los Hitler no se hacen solos, hay que desromantizar las plazas, envueltas, los \u00faltimos a\u00f1os, en una estetizaci\u00f3n condescendiente. Hay que dejar de buscar h\u00e9roes ignorando la tragedia que traen bajo el brazo y lo que esa tragedia nos dice, en definitiva, que hay dejar de deshumanizar lo humano, porque ah\u00ed se pierde toda noci\u00f3n de \u00e9tica social. Es en ese desentenderse de toda \u00e9tica relacional que ganan los moralismos vivenciales. Y es imprescindible dejar de caer en la trampa narrativa, no solo porque desplaza el contenido ideol\u00f3gico, tambi\u00e9n a la fe. Y sin fe no hay lazo social sostenible. La fe es una apuesta, ante todo, territorial. Es hora de ser y hacer territorio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ICTJ-ARG-LegacyDisappearedArt-img2010.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11631\" width=\"595\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ICTJ-ARG-LegacyDisappearedArt-img2010.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ICTJ-ARG-LegacyDisappearedArt-img2010-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tiempo hiperconectado, de comunidades sociales rotas y comunidades virtuales que fundan islas, en las cuales los opuestos no son tan distintos, a\u00fan diciendo exactamente lo contrario, no se puede seguir llevando adelante el ejercicio intelectual como se hac\u00eda hace 50 a\u00f1os, 25 o 10 a\u00f1os, ni siquiera como hace un a\u00f1o atr\u00e1s cuando la pandemia apenas comenzaba y desde un surrealismo inaudito algunos vociferaban la ca\u00edda del capitalismo. Que la conveniencia sectorial tome como fascismo toda cr\u00edtica al elitismo que pregona la academia y al regodeo por el conversatorio de los intelectuales es tambi\u00e9n otra tensi\u00f3n propia de la banalizaci\u00f3n, de una contemporaneidad que se manifiesta sin quitarse de encima nunca la ambici\u00f3n ef\u00edmera de no perderse los quince minutos de ser odiado y amado por sus microclimas habituales. Ya advert\u00eda, hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, Henri Lefebvre sobre el peligro de despojar de responsabilidades sociales a la academia y a los intelectuales, porque su intelectualidad, justamente, es marca y\/o producto de estructuras que se sostienen en mantener ciertas desigualdades, pero, adem\u00e1s, como si ellos no fueran un canal activo para circular narrativas de poder, cuando no hegem\u00f3nicas. No hay mejor clima para sembrar fascismo que banalizar el fascismo. La resistencia a la disciplina cr\u00edtica cuando toca a uno de cerca es tambi\u00e9n <a href=\"http:\/\/159.65.255.251\/index.php\/2021\/02\/01\/de-libertades-incorrecciones-y-politica\/\">la habilitaci\u00f3n a un clima endog\u00e1mico tan caro de sostener<\/a> que, m\u00e1s temprano que tarde, se vuelve una caricatura de lo que se busc\u00f3 originalmente proponer. Sin ir m\u00e1s lejos, hace unos meses Twitter Argentina diagnosticaba el mal estado de la democracia porque se bloque\u00f3 a Trump, \u201cun fascista tiene derecho a twittear, enriquece la conversaci\u00f3n p\u00fablica\u201d, dec\u00edan. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras algunos\npierden el sue\u00f1o en nombre de una libertad de expresi\u00f3n que es utilizada para\nconstituir propios acomodamientos, Victoria Ginzberg cuenta en P\u00e1gina 12 que\nhace unos meses se encontr\u00f3 con una cuenta de twitter que lleva el nombre de su\nmadre desaparecida. Una cuenta que, adem\u00e1s del nombre, lleva la foto de su\nmadre y dialoga con otras cuentas que repiten la misma operaci\u00f3n con otros\ndesaparecidos. Son cuentas con un sentido de lo siniestro que no merece\ncomprensi\u00f3n alguna y que, lamentablemente, no sorprenden en una \u00e9poca que hace\ndel consumo ir\u00f3nico y est\u00e9tico su m\u00f3vil vincular hacia cualquier\nposicionamiento. Esto tambi\u00e9n nos advierte que no se trata de un saber o no\nsaber que amerita que se le explique qui\u00e9nes son los desaparecidos y por qu\u00e9\nson 30 mil, su utilizaci\u00f3n confirma saber todo muy bien, esa manualidad que se\nhace de la Memoria es puro conocimiento, y su accionar frente a ese\nconocimiento es un convencimiento ideol\u00f3gico no permeable a ninguna dial\u00e9ctica.\nPermitir la conversaci\u00f3n con el fascista solo aporta una espectacularizaci\u00f3n,\notra m\u00e1s, que no logra impacto alguno m\u00e1s que el relamerse entre convencidos. La\nMemoria, as\u00ed en may\u00fascula, no debe permitirse devenir en una pedagog\u00eda que no\ndistingue receptor, su lugar es motorizar el ejercicio democr\u00e1tico, no\nlegitimar lo que atenta contra su andar. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejercicio\ndemocr\u00e1tico, por cierto, ya demasiado atentado, al que encontramos precarizado\na gran escala en este nuevo aniversario del Golpe de Estado. En un panorama\ndesalentador, no solo local, sino global, pareciera que nos quedamos sin tiempo\npara ajustarlo, por eso el momento pol\u00edtico para articular deudas hist\u00f3ricas\ntiene que ser este, y se est\u00e1 usando para tener conversaciones que tuvieron su\ndiscusi\u00f3n, desarrollo y conclusi\u00f3n entre las d\u00e9cadas del 80 y del 90.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El periodista <a href=\"https:\/\/twitter.com\/ludistas\/status\/1374696579848937478?s=20\">Jorge Duarte rescataba una estad\u00edstica<\/a> que facilita c\u00f3mo ajustar el GPS para redireccionar y recorrer ese tramo de intimidad entre las desapariciones y violencias estatales de la dictadura con las de la democracia sin perder de vista la estructura econ\u00f3mica: \u201cel 67% de los desaparecidos son trabajadores, fundamentalmente activistas de base y cuadros sindicales intermedios\u201d. Este porcentaje dialoga perfectamente con cada uno de los porcentajes que nos muestran desde la CORREPI al INDEC. Lo dicho: las violencias operan en simult\u00e1neo, el tratamiento aislado solo las consolida y perpetua.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hay cifras por todos lados, cifras que tienen cuerpo y demuelen mitos. Los n\u00fameros no est\u00e1n vac\u00edos, son vidas y son duelos. La manera en la que tomamos esos duelos, c\u00f3mo los pensamos, c\u00f3mo accionamos frente a ellos, marcan profundamente el devenir de la convivencia social.  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay cifras\npor todos lados, cifras que tienen cuerpo y demuelen mitos. Los n\u00fameros no\nest\u00e1n vac\u00edos, son vidas y son duelos. La manera en la que tomamos esos duelos,\nc\u00f3mo los pensamos, c\u00f3mo accionamos frente a ellos, marcan profundamente el\ndevenir de la convivencia social. La tensi\u00f3n sobre la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica\nno puede darse el lujo de ignorar, minimizar, relegar o tratar como tema de\nmoda la realidad de los sectores que est\u00e1n al borde del sistema y que, en\nparte, es la propia bota del Estado la que los desplaza m\u00e1s all\u00e1 de todo borde\nvisible para luego licuar y\/o desarticular todo reclamo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay\ncamino m\u00e1s claro para validar con cuerpo y contundencia el Nunca M\u00e1s que poner\nla mirada y los pies en el ancho y largo territorio partiendo de esos bordes.\nNo hay otro camino, adem\u00e1s, para mantener presentes a los 30001 del modo m\u00e1s\nfiel a su orden pol\u00edtico y al camino que ellos mismos eligieron andar, aun\ncuando ya sab\u00edan lo que pod\u00eda tocarles vivir, siendo y haciendo un territorio\nque nunca empieza por arriba ni por el medio, sino por las bases. Bases en las\nque esos bordes se vuelven difusos y permiten que el desaparecido siga \u201cni\nmuerto ni vivo\u201d mientras se convierte en una pregunta abierta con la que se va\na dormir una madre todas las noches. Una madre de Plaza de Mayo, de Lugano, de\nTucum\u00e1n o de Comodoro Rivadavia. Una madre, hermana, un padre, una abuela,\namigos, amigas, una familia, un barrio, una comunidad, una democracia demorada\nque elige qu\u00e9 duelos dar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada 24 de marzo irgue un reclamo por Memoria, Verdad y Justicia, que cuestiona al pasado y, al mismo tiempo, interpela nuestro presente y futuro. Las deudas de nuestra democracia, la violencia que no cesa y las imposturas frente a un orden profundamente desigual nos obligan a levantar la voz y actuar pol\u00edticamente. Permiti\u00e9ndonos una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":197,"featured_media":11629,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"coauthors":[641],"class_list":["post-11626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cada 24 de marzo irgue un reclamo por Memoria, Verdad y Justicia, que cuestiona al pasado y, al mismo tiempo, interpela nuestro presente y futuro. Las deudas de nuestra democracia, la violencia que no cesa y las imposturas frente a un orden profundamente desigual nos obligan a levantar la voz y actuar pol\u00edticamente. Permiti\u00e9ndonos una [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-03-24T21:24:14+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-05-18T18:48:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"B\u00e1rbara Pistoia\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@barbmatata\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"B\u00e1rbara Pistoia\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"23 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"B\u00e1rbara Pistoia\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"B\u00e1rbara Pistoia\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a53c112a9e2c3ca94396f54b22a61c81\"},\"headline\":\"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa\",\"datePublished\":\"2021-03-24T21:24:14+00:00\",\"dateModified\":\"2021-05-18T18:48:44+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/\"},\"wordCount\":4595,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/03\\\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg\",\"articleSection\":[\"Opini\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/\",\"name\":\"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/03\\\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg\",\"datePublished\":\"2021-03-24T21:24:14+00:00\",\"dateModified\":\"2021-05-18T18:48:44+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/03\\\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/03\\\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg\",\"width\":1920,\"height\":1080},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2021\\\/03\\\/24\\\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia\",\"description\":\"Noticias y debates desde la izquierda democr\u00e1tica @LaVanguardiaArg\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\",\"name\":\"La Vanguardia Digital\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/08\\\/vanguardia.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/08\\\/vanguardia.png\",\"width\":1753,\"height\":489,\"caption\":\"La Vanguardia Digital\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a53c112a9e2c3ca94396f54b22a61c81\",\"name\":\"B\u00e1rbara Pistoia\",\"description\":\"B\u00e1rbara Pistoia es editora, ensayista y cr\u00edtica cultural. Public\u00f3 \\\"Una guerra en paz. Comunidad, trabajo cultural y deseo en las ciudades gentrificadas\\\" (Marciana, 2025), \\\"Por qu\u00e9 escuchamos a Tupac Shakur\\\" (Gourmet Musical, 2019) y \\\"\u00a1Ay, amor! Un ensayo sobre la cumbia santafesina\\\" (Gourmet Musical, 2024). Es editora y coautora de \\\"Todo Diego es pol\u00edtico\\\" (S\u00edncopa, 2020).\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/barbmatata.com\\\/\",\"www.instagram.com\\\/barbmatata\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/barbmatata\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/author\\\/barbara-pistoia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia","og_description":"Cada 24 de marzo irgue un reclamo por Memoria, Verdad y Justicia, que cuestiona al pasado y, al mismo tiempo, interpela nuestro presente y futuro. Las deudas de nuestra democracia, la violencia que no cesa y las imposturas frente a un orden profundamente desigual nos obligan a levantar la voz y actuar pol\u00edticamente. Permiti\u00e9ndonos una [&hellip;]","og_url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/","og_site_name":"La Vanguardia","article_published_time":"2021-03-24T21:24:14+00:00","article_modified_time":"2021-05-18T18:48:44+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"B\u00e1rbara Pistoia","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@barbmatata","twitter_misc":{"Escrito por":"B\u00e1rbara Pistoia","Tiempo de lectura":"23 minutos","Written by":"B\u00e1rbara Pistoia"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/"},"author":{"name":"B\u00e1rbara Pistoia","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/person\/a53c112a9e2c3ca94396f54b22a61c81"},"headline":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa","datePublished":"2021-03-24T21:24:14+00:00","dateModified":"2021-05-18T18:48:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/"},"wordCount":4595,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg","articleSection":["Opini\u00f3n"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/","name":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa - La Vanguardia","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg","datePublished":"2021-03-24T21:24:14+00:00","dateModified":"2021-05-18T18:48:44+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#primaryimage","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/47dd27cd62c549de8e4714ac70b50073.jpg","width":1920,"height":1080},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/03\/24\/el-imperativo-de-la-memoria-y-la-democracia-inconclusa\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El imperativo de la memoria y la democracia inconclusa"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/","name":"La Vanguardia","description":"Noticias y debates desde la izquierda democr\u00e1tica @LaVanguardiaArg","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization","name":"La Vanguardia Digital","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vanguardia.png","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vanguardia.png","width":1753,"height":489,"caption":"La Vanguardia Digital"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/person\/a53c112a9e2c3ca94396f54b22a61c81","name":"B\u00e1rbara Pistoia","description":"B\u00e1rbara Pistoia es editora, ensayista y cr\u00edtica cultural. Public\u00f3 \"Una guerra en paz. Comunidad, trabajo cultural y deseo en las ciudades gentrificadas\" (Marciana, 2025), \"Por qu\u00e9 escuchamos a Tupac Shakur\" (Gourmet Musical, 2019) y \"\u00a1Ay, amor! Un ensayo sobre la cumbia santafesina\" (Gourmet Musical, 2024). Es editora y coautora de \"Todo Diego es pol\u00edtico\" (S\u00edncopa, 2020).","sameAs":["https:\/\/barbmatata.com\/","www.instagram.com\/barbmatata","https:\/\/x.com\/barbmatata"],"url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/author\/barbara-pistoia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/197"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11626"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11638,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11626\/revisions\/11638"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11629"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11626"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}