{"id":16299,"date":"2024-02-08T12:41:58","date_gmt":"2024-02-08T15:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/?p=16299"},"modified":"2024-02-14T17:15:37","modified_gmt":"2024-02-14T20:15:37","slug":"sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/","title":{"rendered":"Sergio Delgado: \u00abNo creo en la literatura como diversi\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<h5><strong><em>El prol\u00edfico escritor Sergio Delgado ha publicado el tr\u00edptico \u00abEl para\u00edso\u00bb (EDUNER, 2023). En conversaci\u00f3n con Fabi\u00e1n Herrero, el autor describe el periplo de esta peculiar obra y, m\u00e1s en general, su relaci\u00f3n con la lectura y la escritura.\u00a0<\/em><\/strong><\/h5>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16302 size-large\" style=\"font-weight: bold;\" src=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-980x653.jpg 980w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/p>\n<p><em>El escrito Sergio Delgado, autor de \u00abEl para\u00edso\u00bb (fotograf\u00eda de Myrna Ins\u00faa).<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2021\/09\/06\/sergio-delgado-la-modulacion-de-todo-paisaje-y-la-comprension-de-su-nostalgia-terminan-siendo-siempre-realidades-imaginarias\/\">El lector de <strong>La Vanguardia <\/strong>ya conoce a Sergio Delgado, por una entrevista anterior,<\/a> donde el profesor santafesino, radicado en Francia, nos cont\u00f3 sobre su libro <em>Parques<\/em>. En esta oportunidad, lo convocamos nuevamente por la aparici\u00f3n de su reciente obra <em>El Para\u00edso<\/em>, que re\u00fane tres novelas relativamente breves y que fue editado por la Universidad Nacional de Entre R\u00edos. La entrevista, si bien tiene su foco puesto especialmente en los temas que se desprenden del volumen, es posible reconocer en ella, adem\u00e1s, cierta tensi\u00f3n impl\u00edcita, producto del contexto en el que se hizo. El convulso contexto pol\u00edtico, donde la derecha y su agenda golpean con fuerza a nuestro querido pa\u00eds. Esa tensi\u00f3n, pero tambi\u00e9n el afecto mutuo, no solo aparece en las respuestas de Sergio, sino en los distintos intercambios y de correos electr\u00f3nicos de donde surgi\u00f3 este reportaje.<\/p>\n<p><strong>Sergio, quisiera iniciar esta entrevista pregunt\u00e1ndote por el origen de <em>El Para\u00edso<\/em>. \u00bfCu\u00e1ndo comenzaste a pensar el proyecto del libro? \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de su escritura?<\/strong><\/p>\n<p><em>El para\u00edso<\/em> se fue sedimentando a lo largo de varios a\u00f1os. Me ocurre con muchos proyectos y no es una decisi\u00f3n voluntaria. Quisiera que fuera distinto, a veces lo es, pero en este caso se dio as\u00ed: una escritura que resulta m\u00e1s de la espera que de la voluntad. Las ideas o anotaciones iniciales pueden remontarse al siglo pasado. Ayer justamente dec\u00edamos con un amigo poeta que somos escritores \u201cdel siglo pasado\u201d. Del XIX, \u00bfno?<\/p>\n<p>Son cosas dif\u00edciles de determinar, pero por ejemplo un d\u00eda encontr\u00e9 en mis carpetas el borrador de un relato con la historia de un ni\u00f1o y un \u00e1rbol en la confusi\u00f3n de un mal\u00f3n ind\u00edgena. Lo debo haber escrito cuando estaba en la escuela secundaria, hacia 1976 o 1977. Un relato juvenil que no s\u00e9 bien por qu\u00e9 conserv\u00e9 entre tantas cosas que se perdieron. Otra historia, la de un rastreador que encuentra una ni\u00f1a robada por las tribus llamadas \u201cmontaraces\u201d en la frontera norte de la provincia de Santa Fe, la escuch\u00e9 hacia fines de los a\u00f1os 80 en boca de la bisnieta de la cautiva. Y otra idea me vino durante una representaci\u00f3n de <em>T\u00edo Vania<\/em> de Chejov en Santa Fe, en nuestra Casa de la Cultura, a principios de los a\u00f1os 90. En ese momento me impact\u00f3 especialmente, todav\u00eda conservo su imagen, la puesta en escena y, sobre todo, la \u201cpresencia\u201d de las actrices que interpretaban los papeles de Sonia y su nodriza. Escrib\u00ed con l\u00e1piz en una hojita algunas impresiones con el t\u00edtulo \u201cSonia\u201d. Fue un t\u00edtulo que conserv\u00e9 durante mucho tiempo para el primer panel del tr\u00edptico hasta que lo cambi\u00e9 por <em>La sobrina.<\/em> Hab\u00eda ah\u00ed el proyecto de una novela-ensayo sobre esos personajes insignificantes de la literatura rusa que se llaman \u201cSonia\u201d. Pensaba en la Sonia de <em>T\u00eda Vania<\/em> pero tambi\u00e9n en la Sonia de <em>La guerra y la paz<\/em> de Tolstoi que le\u00eda en ese momento. Ten\u00eda la idea de armar una suerte de recopilaci\u00f3n de retratos de esos personajes laterales, primas, t\u00edas y sobrinas, que tanto abundan en la novela realista. Y me dec\u00eda que un objetivo del realismo, quiz\u00e1s el \u00fanico, es hacer foco en este tipo personas an\u00f3nimas, insignificantes, que nadie observa, cuyas historias se perder\u00edan si no fueran contadas.<\/p>\n<p>A eso se fueron sumando otros materiales (historias, im\u00e1genes, temas) como los del seguimiento de la floraci\u00f3n de un jard\u00edn de cerezos, la observaci\u00f3n del mar austral desde una webcam ubicada en el balneario de Claromec\u00f3, o la historia de un <em>petit h\u00f4tel<\/em> en Santa Fe. Pero el tr\u00edptico se escribi\u00f3 entre 2011 y 2014. En mi caso acumulo materiales hasta un momento en el que \u201centro\u201d en escritura y lo so\u00f1ado va encontrando su forma. A partir de ese momento el trabajo se concentra.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pod\u00e9s decirnos sobre su edici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><em>El para\u00edso<\/em> estuvo listo a principios de 2014 y en ese momento lo present\u00e9 a una veintena de editoriales de Argentina, M\u00e9xico y Espa\u00f1a. Ninguna de esas editoriales acept\u00f3 publicarlo, y lo comprendo, porque es un objeto voluminoso, inc\u00f3modo, complicado. En alg\u00fan punto tengo que agradecer una respuesta tan un\u00e1nime porque fue importante para m\u00ed conservarlo m\u00e1s tiempo. Entre agosto y noviembre de 2015 hice una revisi\u00f3n completa y creo que fue decisiva para el ajuste de sus bisagras. En 2017 el primer panel, <em>La sobrina<\/em>, le\u00eddo como una novela, recibi\u00f3 el premio Alcides Greca de la Secretar\u00eda de Cultura de la Provincia de Santa Fe. Fue publicada en 2018, dentro de la colecci\u00f3n Los Premios, en una coedici\u00f3n entre el gobierno provincial y la Universidad Nacional del Litoral. Durante todo el proceso de preparaci\u00f3n de esa edici\u00f3n fueron fundamentales las lecturas de Nora Avaro, Agust\u00edn Alzari e Ivana Tosti, la correcci\u00f3n final de Mar\u00eda Alejandra Sedr\u00e1n y el dise\u00f1o y puesta en p\u00e1gina de Alejandro Gariglio. Un buen proceso de edici\u00f3n, algo raro hoy en d\u00eda \u2013 lamentablemente\u2013 es muy valioso. Aunque uno no mueva una coma (y las \u201ccomas\u201d son muchas veces el tema casi exclusivo en esas discusiones), el s\u00f3lo hecho de reconsiderar su peso y su pausa es algo invalorable.<\/p>\n<p>La edici\u00f3n de <em>La sobrina<\/em> implicaba el peligro de que el tr\u00edptico se descuajeringue, pero decid\u00ed correr el riesgo. La unidad, hasta donde logro percibirla, estaba planteada desde el comienzo. Y no quise publicar de la misma manera aut\u00f3noma los otros dos paneles del tr\u00edptico, <em>El para\u00edso<\/em> y <em>La estela,<\/em> que segu\u00edan in\u00e9ditos desde 2014. <em>La sobrina<\/em>, por su parte, sigui\u00f3 su propio camino, como ocurre siempre con los libros. Fue adaptada al teatro por mi hermana Mari, en una puesta en escena admirable, con la complicidad de un grupo incre\u00edble de actores, productores y t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>A partir de 2020 comenzamos a conversar con Gustavo Mart\u00ednez, director de la editorial de la UNER, la inclusi\u00f3n de <em>El para\u00edso<\/em> en la colecci\u00f3n Aura que en ese momento se comenzaba a dise\u00f1ar. En 2021 hice una \u00faltima revisi\u00f3n del texto y a partir de ah\u00ed comenzamos a conversar con Guillermo Mondejar, su coordinador, que tom\u00f3 a su cargo adem\u00e1s la direcci\u00f3n de arte de la edici\u00f3n. Este \u00faltimo trabajo aparece en los cr\u00e9ditos como \u201ccollage digital\u201d. Han desaparecido muchos oficios del libro, como el de los diagramadores, linotipistas o armadores de cajas, pero habr\u00eda que reinventarlos o, simplemente, resucitarlos. En el proceso fue extraordinario el di\u00e1logo que mantuvimos con Guillermo porque <em>El para\u00edso<\/em> es un libro que tiene muchas im\u00e1genes: fotos, pero tambi\u00e9n dibujos, gr\u00e1ficos, collages, reproducciones de pinturas. Las im\u00e1genes, es la idea, no son una mera ilustraci\u00f3n. Me gusta pensarlas como im\u00e1genes-palabras que se incorporan al discurso. Hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os que trabajamos juntos con Guillermo en distintos proyectos editoriales pero es la primera vez que edita un libro m\u00edo. Es la situaci\u00f3n ideal: probar durante muchos a\u00f1os con las obras de otros, como esos pintores que van a los museos a copiar las obras maestras, para animarse a la propia.<\/p>\n<p>A esto se sum\u00f3 luego el pr\u00f3logo de Guillermo Saavedra, el primero (y esto que digo no es un mero eufemismo) y el \u00faltimo lector del tr\u00edptico.<\/p>\n<blockquote>\n<h2><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00abEs por eso quiz\u00e1s que recuperando mi afici\u00f3n por el \u201c3\u201d me orient\u00e9 hacia la idea del tr\u00edptico, que es una pr\u00e1ctica frecuente m\u00e1s bien de las artes pl\u00e1sticas. Desde los retablos medievales, es cierto, pero que se encuentra tambi\u00e9n en el arte moderno. En todos los casos, si bien hay convenciones, la superposici\u00f3n de im\u00e1genes, historias y situaciones, el trabajo del artista es siempre m\u00e1s libre. Y es el espectador-lector quien termina de armar el conjunto. Muchas obras concretas me sirvieron de modelo\u00bb.<\/strong><\/span><\/h2>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Me sorprende, como lector de otros libros tuyos, c\u00f3mo se repite el n\u00famero 3. Tres novelas, tres parques. En <em>El Para\u00edso<\/em> explic\u00e1s, a prop\u00f3sito de esta cuesti\u00f3n, la idea de tr\u00edptico y lo vincul\u00e1s a los retablos medievales. \u00bfQu\u00e9 pod\u00e9s contarnos al respecto?<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto. El tres es un n\u00famero que siempre me gust\u00f3. No podr\u00eda decir mucho m\u00e1s. Me gust\u00f3, se me apareci\u00f3. Es lo que puedo reconstruir, desde aquellos juegos infantiles \u2013\u00bfte acord\u00e1s?\u2013 en los que alguien nos ped\u00eda elegir un n\u00famero, pensar en \u00e9l intensamente pero no comunicarlo. Con la promesa o la amenaza de que, con alguna magia especial, por telepat\u00eda o juego de cartas, ese n\u00famero iba a ser adivinado. No recuerdo si ese m\u00e9dium aficionado lograba sacarme el n\u00famero de la cabeza, pero lo cierto es que de manera obstinada era siempre el tres. Era m\u00e1s una sensaci\u00f3n que una cifra. Para m\u00ed representa la idea de algo redondo y al mismo tiempo abierto. Como aquello de \u201cla tercera es la vencida\u201d. \u00bfHay, realmente, en la vida, alguna cosa que resulte de una vez y para siempre \u201cla vencida\u201d? Esa idea de cierre es m\u00e1s bien una expresi\u00f3n de deseo, abierta al porvenir\u2026 Se sabe que en todo sistema simb\u00f3lico de n\u00fameros con el dos empiezan los problemas: las discordias, las discusiones conyugales, las contradicciones, y siempre es el tres el que promete la s\u00edntesis, la reconciliaci\u00f3n, un cierre, aunque parcial. En la mitolog\u00eda griegas las tr\u00edadas se suceden: las Gracias, las Parcas, etc. Y las nueve musas ser\u00edan una suerte de tres al cuadro. En la mitolog\u00eda cristiana el tres est\u00e1 en el centro de un sistema compuesto por el padre, el hijo y el esp\u00edritu. Etc\u00e9tera. Pero una reflexi\u00f3n de tipo filos\u00f3fica o teol\u00f3gica en torno del \u201ctres\u201d ser\u00eda deshonesta de mi parte. Ser\u00eda una construcci\u00f3n a posteriori en todo caso.<\/p>\n<p>No puedo desconocer que en la historia literaria hay un procedimiento recurrente que es el de la trilog\u00eda. Probablemente desde la trilog\u00eda de Esquilo, la <em>Orest\u00edada<\/em>, que es una de las m\u00e1s antiguas que se conserva de la antig\u00fcedad. Lo curioso es que en realidad en el proyecto de Esquilo hab\u00eda una cuarta obra que cerrar\u00eda el ciclo y que se perdi\u00f3. En realidad, era una convenci\u00f3n que una trilog\u00eda se terminara siempre con una pieza sat\u00edrica \u2013lo que me parece una excelente idea, dicho sea de paso porque lo que importa en un drama es el momento despu\u00e9s, donde generalmente nos re\u00edmos de lo que pas\u00f3. No hay trilog\u00edas sino tetralog\u00edas y toda trilog\u00eda est\u00e1 signada entonces por una falta, como las manos de la diosa en la Venus de Milos, y lo que llega hasta nosotros es un resto. La idea de la trilog\u00eda de los Snopes nace hacia 1925, pero Faulkner comienza a trabajar la primera novela del conjunto en 1938 y termina la tercera en 1959. A partir de ese momento comienza a construir el tr\u00edptico, que iba a salir en tres vol\u00famenes en un cofre, trabajando con sus editores en la armonizaci\u00f3n del conjunto y suprimiendo las contradicciones. El tr\u00edptico de Los Snopes reci\u00e9n aparecer\u00e1 en 1964, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del autor, al cabo de cuarenta a\u00f1os de trabajo. En estos tiempos donde predomina la noci\u00f3n de literatura light \u2013lo que puede comprenderse porque los modos de atenci\u00f3n de los lectores hoy en d\u00eda han cambiado\u2013 se trata de combatir esta tendencia, por buenas o malas razones, con novelas imponentes en cantidad de alternativas y p\u00e1ginas, y en este marco la trilog\u00eda se revela entonces una herramienta indispensable.<\/p>\n<p>A m\u00ed, personalmente, no me interesa este dispositivo: me suena m\u00e1s a una operaci\u00f3n editorial que a una propuesta est\u00e9tica. En todo caso nunca me interes\u00f3 especialmente la prolongaci\u00f3n, con sus ramificaciones, de una misma historia y la reaparici\u00f3n incesante de los mismos personajes. Se me ocurre un producto resuelto, desde un punto de vista formal, desde el comienzo, lo que deja poco margen para la espera y el azar. Es por eso quiz\u00e1s que recuperando mi afici\u00f3n por el \u201c3\u201d me orient\u00e9 hacia la idea del tr\u00edptico, que es una pr\u00e1ctica frecuente m\u00e1s bien de las artes pl\u00e1sticas. Desde los retablos medievales, es cierto, pero que se encuentra tambi\u00e9n en el arte moderno. En todos los casos, si bien hay convenciones, la superposici\u00f3n de im\u00e1genes, historias y situaciones, el trabajo del artista es siempre m\u00e1s libre. Y es el espectador-lector quien termina de armar el conjunto. Muchas obras concretas me sirvieron de modelo.<\/p>\n<p>En agosto 2012, durante unas vacaciones en Avignon, descubr\u00ed el tr\u00edptico de la iglesia San Quirico all\u2019Olivo de la ciudad de Lucca en la Toscana italiana. Fue pintado por Battista di Gerio a principios del siglo XV y los tres paneles se encuentran dispersos en tres pa\u00edses distintos. Ese a\u00f1o se hab\u00eda intentado reunirlos para exponerlos y la iniciativa la tuvo el museo de Avignon, que compr\u00f3 a un coleccionista privado el ala izquierda del tr\u00edptico. La obra se encontraba en muy mal estado y se iniciaron las tareas de restauraci\u00f3n. El panel de la derecha hab\u00eda quedado en Lucca (Italia) y el panel central hab\u00eda ido a parar a los Estados Unidos, al museo de Bellas Artes de Filadelfia. Debido a su estado, el panel de los Estados Unidos no pudo trasladarse y por eso se expuso una fotograf\u00eda de alta resoluci\u00f3n. Cuando vi, entonces, las tres partes del tr\u00edptico me impresion\u00f3 la obra pero tambi\u00e9n la historia o si se quiere la aventura de sus tres partes.<\/p>\n<p>Como siempre hay un tema principal que convoca el tr\u00edptico, que es reconocible y que sin embargo no cierra su discurso. En el caso de este tr\u00edptico de Battista di Gerio el tema principal es, podr\u00eda decirse, la virgen Mar\u00eda. Este personaje hist\u00f3rico aparece en los tres paneles. En el panel de la izquierda se ve a San Juli\u00e1n, el Hospitalario, acompa\u00f1ado de San Lucas evangelista y a sus pies, muy peque\u00f1o, casi escondido est\u00e1 el ciudadano Luca di Jacop que fue quien encarg\u00f3 y pag\u00f3 la obra. Se dir\u00eda que Mar\u00eda no est\u00e1 en este panel y sin embargo est\u00e1. Lucas se encuentra pintando un cuadro, o haciendo el boceto de un cuadro, que no es otra cosa que es un retrato de Mar\u00eda. Lucas es representado muchas veces como un pintor que se pinta a s\u00ed mismo pintando un retrato. Muchos cr\u00edticos sugieren que es en este momento que aparece el auto-retrato como t\u00e9cnica. Lucas es el patrono de los pintores. Pertenece a una segunda generaci\u00f3n de cristianos que no conoci\u00f3 personalmente a Cristo, pero que, para la escritura de su evangelio, en la etapa por as\u00ed llamarla de documentaci\u00f3n, cont\u00f3 con el testimonio de muchas personas que s\u00ed lo conocieron, que lo vieron con sus propios ojos y lo tocaron con sus propias manos. En particular Mar\u00eda, la madre, entre otros parientes y amigos. Es decir que Lucas no conoci\u00f3 a Cristo pero s\u00ed conoci\u00f3 a su madre. Ser\u00e1 por eso que en su evangelio, se dice, revela muchos aspectos \u00edntimos de la vida cotidiana familiar. Me parece que si Lucas es caracterizado siempre como \u201cpintor\u201d debe ser por la calidad de ese trabajo de documentaci\u00f3n y por la fineza de sus descripciones. En el pr\u00f3logo a los evangelios de la <em>Biblia de Jerusal\u00e9n<\/em>, que es la versi\u00f3n que siempre consulto, se habla de la precisi\u00f3n de sus \u201cpinceladas\u201d. \u00a0En el tr\u00edptico, el retrato que realiza Lucas en el panel de la izquierda puede ser pensado como un borrador del retrato central de Mar\u00eda con el ni\u00f1o Jes\u00fas, lo que produce un raro efecto de abismo. Una imagen dentro de otra imagen que a su vez se proyecta hacia una tercera. El espectador tiene mucha materia para ver, pensar y si se trata de un espectador creyente, para modelar sus plegarias. Como dice Machado: \u201cConverso con el hombre que siempre va conmigo \/ quien habla solo espera hablar a Dios un d\u00eda\u201d. Es en este sentido que me gusta el tr\u00edptico como dispositivo, al mismo tiempo simple y m\u00f3vil. No hay una ret\u00f3rica ni una po\u00e9tica de tr\u00edpticos. Ser\u00eda imposible trazarla. El artista decide combinar tres paneles distintos, con uno o varios ejes que permitan la uni\u00f3n. Tres paneles destinados a ser visto de manera combinada, generalmente en una iglesia, lo que la triste historia del tr\u00edptico de Lucca pone justamente en crisis.<\/p>\n<p>Hay otro tr\u00edptico que siempre observo, que se encuentra en el museo medieval de Cluny, que es una miniatura hecha en marfil, preparado quiz\u00e1s \u2013pienso\u2013 para acompa\u00f1ar a un viajero. Como hoy se meter\u00eda en un equipaje un libro, una compu o una tableta, me imagino que nuestro viajero de la Edad Media llevaba este tr\u00edptico con escenas de la vida de Cristo. Una suerte de catedral port\u00e1til, de retablo para uso propio.<\/p>\n<p>Pero me llama la atenci\u00f3n tambi\u00e9n c\u00f3mo la pr\u00e1ctica se mantiene en la pintura moderna. Por ejemplo en la obra de Francis Bacon, que tiene muchos tr\u00edpticos, imposibles de clasificar pero todos reconocibles como formando parte de una misma b\u00fasqueda. Es dif\u00edcil saber cu\u00e1l es el tema central en los tr\u00edpticos de Bacon: a veces es un color, una forma, a veces un tema de la mitolog\u00eda cl\u00e1sica, a veces un amigo (por ejemplo Lucien Freud), a veces son tres personajes, entre ellos el mismo artista que realiza su propio autorretrato junto al retrato de amigos \u00edntimos (uno de los cuales, por ejemplo, acaba de morir), a veces es un ser imaginario, un animal extra\u00f1o, a veces es un mismo espacio visto desde distintos \u00e1ngulos. En definitiva: cada tr\u00edptico es un enigma. Para el artista sin duda, en particular para el espectador. La mirada no puede sustraerse y es imposible una contemplaci\u00f3n pasiva. Me gustar\u00eda que algo de todo esto encuentre el lector de <em>El para\u00edso<\/em>. Y soy honesto \u2013lo m\u00e1s honesto que puede ser un escritor (risas)\u2013 cuando digo que desconozco cu\u00e1l es el tema que une el conjunto.<\/p>\n<p>El 3 me sigue acompa\u00f1ando. Tengo un nuevo grupo de tres relatos en camino que se llamar\u00e1 <em>Los cerezos<\/em>, una reuni\u00f3n de mis cuentos responder\u00e1 tambi\u00e9n a una forma ternaria y en carpeta una suerte de tr\u00edptico de tr\u00edpticos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16322 alignleft\" src=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tapa_El-Paraiso_Sergio-Delgado_Alta-resolucion-677x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"871\" \/><\/p>\n<p><strong>Creo que hay una l\u00ednea reflexiva a lo largo del libro. Da la sensaci\u00f3n de que el narrador casi en todo momento est\u00e1 pensando sobre cuestiones relacionadas a alg\u00fan aspecto de la vida, pero tambi\u00e9n con la literatura. Me interesa particularmente que nos cuentes porque se se\u00f1ala que la literatura tiene como objetivo algo sanador.<\/strong><\/p>\n<p>Siempre tuve una inclinaci\u00f3n por aquellas literaturas donde predomina m\u00e1s el pensamiento que la acci\u00f3n. Desde Plat\u00f3n a Proust \u2013para trazar un arco que no excluye ni a Borges ni a Juan L. Ortiz\u2013 me gustan aquellas literaturas donde hay un pensamiento que evoluciona, entre di\u00e1logos y descripciones, con las alternativas de la historia. Quien escriben y quienes leen no son la misma persona al principio y al final del libro. Me interesa menos la literatura de intrigas y aventuras, que aquella donde hay esta deriva de un pensamiento o una experiencia que busca su forma y en consecuencia su estilo.<\/p>\n<p>No creo en la literatura como diversi\u00f3n. Siempre digo lo mismo: para divertirme prefiero salir a pasear, hacer el amor o a encontrarme con amigos. Tampoco me gusta la literatura que tiene a la literatura como tema. Una literatura que muchas veces es una suerte de collage de citas. No est\u00e1 mal la cita en s\u00ed, pero siempre y cuando sea el punto de partida de una reflexi\u00f3n, de una imagen, de un sentimiento y no ese decorado tautol\u00f3gico que, en una suerte de sinf\u00edn incansable, repite siempre lo mismo: esto es arte porque es arte\u2026 Probablemente estoy exagerando, pero lo cierto es que la cita, m\u00e1s all\u00e1 de las comillas \u2013no pocas veces los escritores nos olvidamos de ponerlas, consciente o inconscientemente\u2013 instala siempre una frontera muy fr\u00e1gil entre lo propio y lo ajeno, entre lo verdadero y su mera apariencia. En todo caso, me gusta jugar con esta pr\u00e1ctica tan antigua de la cita de manera irresponsable. No es lo m\u00edo inventar autores y libros, con citas falsas, como hace Borges. Eso ya forma parte de su estilo y es inmejorable. En cambio me gusta encontrar citas raras o poco conocidas, recortando, traduciendo o modificando de manera caprichosa esos textos capturados. Como se\u00f1alando \u2013se\u00f1al\u00e1ndomelo a m\u00ed, en primer lugar\u2013 que con las referencias bibliogr\u00e1ficas nos movemos siempre en un terreno muy trillado. Mi primer libro comienza con una larga cita de un disparatado manual del siglo XVII con <em>Secretos raros de artes y oficios<\/em> donde se explica c\u00f3mo ense\u00f1ar a hablar a las aves. Para m\u00ed, esa es como la cita ideal. Me gusta terminar de leer un libro \u2013que nunca se termina, porque se relee m\u00e1s de lo que se lee\u2013 con la sensaci\u00f3n de haber aprendido algo; me gusta terminar de escribir un texto, en el que luch\u00e9 como pude contra la diversidad en una experiencia novedosa, con la sensaci\u00f3n de ser mejor persona. Esto es de una ingenuidad absoluta, que reconozco, pero que alimenta mis ganas de seguir leyendo y escribiendo.<\/p>\n<p>En cuanto al car\u00e1cter \u201csanador\u201d de la literatura, eso es otra cosa y est\u00e1 en relaci\u00f3n con una experiencia personal, posterior a la escritura de <em>El para\u00edso<\/em>. Una experiencia que me confirma \u2013en mi modesta escala\u2013 la idea, nunca del todo resuelta, de qu\u00e9 es y para qu\u00e9 sirve la literatura y quiz\u00e1s de arte en general. Y esto no tiene nada que ver con la llamada \u201cliteratura de auto-ayuda\u201d. Quisiera creer que es su refutaci\u00f3n. Menciono esta experiencia al final del libro en un texto \u201cAntiAutobiogr\u00e1fico\u201d que me pidieron los editores y que forma parte de uno de los requisitos de la colecci\u00f3n Aura. All\u00ed explico que una vez que termin\u00e9, en 2014, el proceso de tres o cuatro a\u00f1os que me demand\u00f3 la escritura de <em>El para\u00edso<\/em>, tuve una experiencia traum\u00e1tica y se me borr\u00f3 de la memoria \u2013mi memoria m\u00eda, \u00bfno?\u2013 la totalidad del texto. No pod\u00eda siquiera volver\u00e1 a abrir la carpeta donde estaba el manuscrito. El a\u00f1o siguiente comenc\u00e9 una revisi\u00f3n general y la experiencia fue extraordinaria. Una sorpresa total, un deslumbramiento: cada palabra, cada frase, cada imagen, cada historia estaba ah\u00ed, intacta, o volv\u00eda con la relectura, con el raro placer de estar al mismo tiempo descubri\u00e9ndola y record\u00e1ndola. Le\u00eda como recuperando, como \u201ccur\u00e1ndome\u201d, la memoria. Y ah\u00ed descubr\u00ed, al menos para un uso privado, ese sentido de la literatura, quiz\u00e1s el m\u00e1s primitivo, que es el mnemot\u00e9cnico. Nos pasa como escritores pero tambi\u00e9n como lectores cada vez que volvemos a leer uno de esos textos que gravitaron en nuestras vidas, con los cuales convivimos durante un cierto tiempo: recuperamos esa parte de nuestra vida que qued\u00f3 ah\u00ed, depositada, atesorada si se quiere, entre las palabras, las im\u00e1genes, la descripci\u00f3n, los personajes o las ideas del libro querido. Cada uno de nosotros tiene esa medida de la memoria y deber\u00eda ser uno de los principios de cada programa pol\u00edtico de promoci\u00f3n de la lectura.<\/p>\n<p><strong>El relato del viaje familiar a la costa argentina, a mis ojos, acumula una serie de marcas bien definidas: abundante descripci\u00f3n (en su inteligente pr\u00f3logo, Nora Catelli habla de \u201carte de la descripci\u00f3n), una foto de Claromec\u00f3 y su extensa y ventosa playa, la idea de viaje. \u00bfEs posible vincularlo a la literatura de viajeros o habr\u00eda que pensarlo desde otro lugar?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que una primera parte de la pregunta trae impl\u00edcita su respuesta. En todo caso, yo no podr\u00eda decirlo mejor. Efectivamente hay un ciclo muy fuerte en la cultura de nuestra maltratada clase media: \u201cel relato del viaje familiar a la costa argentina\u201d. Yo dir\u00eda: la costa atl\u00e1ntica. La costa argentina pero tambi\u00e9n la uruguaya y la del sur del Brasil, es decir aquella que se puede alcanzar de un tir\u00f3n con un viaje en auto, en tren o en colectivo. El avi\u00f3n no forma parte de esa cultura. Un arco imaginario que va desde la instauraci\u00f3n de Mar del Plata, \u201cla feliz\u201d, como una suerte de tierra de promisi\u00f3n, hasta la aparici\u00f3n de otras ciudades balnearias: Pinamar, Villa Gesell, Punta del Este. La llamada costa atl\u00e1ntica argentina es, generalmente, ese cintur\u00f3n de balnearios que va desde San Clemente del Tuy\u00fa a Mar del Plata. El viaje, desde Santa Fe, en auto, tren o colectivo, se hac\u00eda en un d\u00eda. Un viaje que siempre ten\u00eda sus riesgos. Mi familia, como muchas, est\u00e1 signada por alg\u00fan accidente ocurrido en uno de esos viajes. Desde el libro de Sebreli, <em>Mar del Plata, el ocio represivo<\/em>, hasta el asesinato del fot\u00f3grafo Jos\u00e9 Luis Cabeza, \u201cla costa\u201d est\u00e1 marcada, indistintamente, por felicidad y tragedia. Recuerdo que a la ruta provincial no. 2, antes de ser autov\u00eda, se llamaba la \u201cruta de la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Debe haber una literatura, que apenas conozco, ligada a ese viaje, pero es indudable que cada familia atesora infinidad de relatos. Miles y miles de im\u00e1genes: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n esas notas de viajes? \u00bfEn cuadernos, en libretas, en \u00e1lbumes fotogr\u00e1ficos, en videos caseros? No es una mera pregunta ret\u00f3rica. Hay ciclos literarios y cinematogr\u00e1ficos sobre el tema. Me vienen ahora im\u00e1genes de la novela <em>Mares del Sur <\/em>de No\u00e9 Jitrik o el cuento \u201cEl fin del viaje\u201d de Ricardo Piglia; y me vienen im\u00e1genes de la pel\u00edcula <em>Balnearios<\/em> de Mariano Llin\u00e1s, que utiliza mucho material f\u00edlmico tomado de archivos familiares, pero donde todo es ficci\u00f3n. Y al mismo tiempo me sigo preguntando m\u00e1s bien por esa memoria en bruto, entre felicidad y desconsuelo, que cada familia conserva o pierde.<\/p>\n<p>En este momento estoy todav\u00eda bajo la impresi\u00f3n que me produjo el cortometraje <em>Diversions<\/em> de Helga Landauer. Lo acabo de descubrir leyendo el libro <em>En memoria de la memoria<\/em> de Mar\u00eda Step\u00e1nova. <em>Diversions<\/em> recoge muchas filmaciones caseras, privadas, familiares, que no fueron concebidas para una observaci\u00f3n p\u00fablica. Como sucede siempre con ese tipo de registro, las im\u00e1genes estaban destinadas a ser vistas entre parientes, amigos y conocidos, para reconocer a hijos, padres, t\u00edos, primos, amigos, parejas disfrutando confiados del verano. El cortometraje de Landauer es de 2015 pero recoge filmaciones realizadas, como advierte un cartel al final: \u201cEn las costas de Europa los \u00faltimos d\u00edas de agosto de 1939\u201d. Se trata, al parecer, de archivos de familias jud\u00edas de vacaciones. Es decir que nosotros vemos esos cuerpos y esos rostros que pocos d\u00edas o meses despu\u00e9s vivir\u00e1n la tragedia de la guerra y el genocidio. El archivo familiar est\u00e1 aqu\u00ed sacado de su circulaci\u00f3n habitual y es sometido a una idea de representaci\u00f3n art\u00edstica: hay un montaje y se incorporan sonidos, una m\u00fasica, una idea. Nuestros ojos no observan, indiscretos, una proyecci\u00f3n privada, sino que se abren a otra manera de la comprensi\u00f3n de la realidad que es la del arte. Cada imagen, entre pasado, presente y futuro, vibra as\u00ed en esa tensi\u00f3n entre muerte y felicidad. Me digo: es verdad que nuestra mirada est\u00e1 saturada por cientos de miles de im\u00e1genes que circulan por las redes sociales, pero basta que extraigamos una imagen de esa circulaci\u00f3n para que adquiera otro estatus.<\/p>\n<p>Volviendo a la pregunta: hay que pensar ese ciclo de relatos en una situaci\u00f3n particular: el viaje de las familias provinciales \u201cmediterr\u00e1neas\u201d, para quienes el mar es un objeto particularmente ex\u00f3tico y que buscan adem\u00e1s en esos balnearios la seducci\u00f3n que propone una pseudo-alta-sociedad: espect\u00e1culos, fiestas, casinos, etc.<\/p>\n<p>En el segundo panel de <em>El para\u00edso<\/em> aparece este viaje a la costa atl\u00e1ntica, aunque sometido a una serie de desplazamientos. En primer lugar, se hace referencia a otro ciclo de relatos, el del viaje a las costas del sur. Porque al sur de Mar del Plata, m\u00e1s all\u00e1 por ejemplo de Miramar, se entra \u2013o se entraba en mi \u00e9poca\u2013 en otra dimensi\u00f3n geogr\u00e1fica. Aqu\u00ed se trata, concretamente, del balneario de Claromec\u00f3. Pero en segundo lugar ese balneario est\u00e1 visto en invierno y a trav\u00e9s de una webcam que env\u00eda al cyberespacio, de manera intermitente, im\u00e1genes de la playa.\u00a0 Finalmente, esas vistas est\u00e1n tomadas un d\u00eda particular, un domingo de elecciones: m\u00e1s precisamente el domingo 23 de octubre de 2011. En lo personal, es un d\u00eda que me result\u00f3 y me sigue resultando incomprensible. Lo observ\u00e9 desde lejos, porque no estaba en Argentina en ese momento, y me hubiera gustado conocer las cosas que pasaban en su intimidad. Es decir, en su realidad interior: \u00bfqu\u00e9 pasaba por la mente de cada uno de los votantes? No mir\u00e1ndolos con la luz de un reflector, evitando los esquemas f\u00e1ciles de amigo vs. enemigo, en los que quieren encasillarnos, sino tratando de comprender esa tensi\u00f3n entre muerte y felicidad. Me lo digo ahora mismo que estamos en \u00e9poca de elecciones y en un momento clave de la historia de nuestra todav\u00eda joven democracia: un d\u00eda en el que, de pronto, las cosas pueden cambiar radicalmente. En el funcionamiento social y econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n en la intimidad de cada familia: por ejemplo, en ese desgarro que ocurre en una familia cuando los hijos, repitiendo a la inversa la historia de sus bisabuelos, se sienten de pronto impulsados a partir en busca de un pa\u00eds mejor.<\/p>\n<blockquote>\n<h2><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00abMe gusta terminar de leer un libro \u2013que nunca se termina, porque se relee m\u00e1s de lo que se lee\u2013 con la sensaci\u00f3n de haber aprendido algo; me gusta terminar de escribir un texto, en el que luch\u00e9 como pude contra la diversidad en una experiencia novedosa, con la sensaci\u00f3n de ser mejor persona. Esto es de una ingenuidad absoluta, que reconozco, pero que alimenta mis ganas de seguir leyendo y escribiendo\u00bb.<\/strong><\/span><\/h2>\n<\/blockquote>\n<p><strong>En <em>La sobrina<\/em>, hay una referencia a que hay cosas en la ciudad que nadie recuerda. \u00bfC\u00f3mo juega aqu\u00ed el tema de la memoria que es tambi\u00e9n hablar del olvido, en cuanto hay cosas que no se recuerdan?<\/strong><\/p>\n<p>Toda ciudad se define en sus logros urban\u00edsticos, exhibe aquellos lugares que le parecen emblem\u00e1ticos, pone de relieve un determinado capital simb\u00f3lico, econ\u00f3mico o cultural. Pero toda ciudad tiene tambi\u00e9n sus proyectos incumplidos, sus fracasos, sus actos vergonzosos, que indudablemente prefiere olvidar. Y muchas veces lo logra\u2026 Por un tiempo. Nada se pierde en realidad y todo vuelve, como sucede muchas veces con nuestra memoria individual. La ciudad es una forma de nuestra memoria colectiva.<\/p>\n<p>Viv\u00ed muchos a\u00f1os en Lorient, una ciudad de la Breta\u00f1a francesa, que nunca supo qu\u00e9 hacer con su base de submarinos. Fue construida por los alemanes y durante la gran guerra cumpli\u00f3 un papel importante en lo que se llamaba el \u201cmuro del Atl\u00e1ntico\u201d. Una enorme mole de hormig\u00f3n armado, en algunas partes con paredes de hasta 5 metros de ancho, que es imposible dinamitar. En Par\u00eds hay muchos ejemplos tambi\u00e9n, como por ejemplo el tren circular, que dej\u00f3 de funcionar a mediados del siglo XX y que dej\u00f3 durante d\u00e9cadas una gran cantidad de franjas de terrenos bald\u00edos, con estaciones abandonadas, v\u00edas muertas. Ahora se los va recuperando como paseos al aire libre. Hay un parque, el Georges Brassens, que ha sido construido junto a una de las estaciones de ese tren, donde estaban los mataderos de caballos. En un momento de entreguerras, cuando se abandona la tracci\u00f3n a sangre y se desarrolla la industria automotriz, Francia se encontr\u00f3 de pronto con una enorme poblaci\u00f3n equina que hab\u00eda que \u201creciclar\u201d. Entonces se desmantel\u00f3 un viejo tab\u00fa, la ciencia descubri\u00f3 de pronto los maravillosos beneficios de la carne de caballo y se promovi\u00f3 su producci\u00f3n y venta masiva. Mi parque en ese momento, el que estaba cerca de donde yo viv\u00eda, y a donde iba regularmente, hab\u00eda sido el escenario del sacrificio y faenamiento de cientos de miles de an\u00f3nimos Rocinantes. En uno de los galpones centrales del mercado, hoy funciona una de las ferias de libros m\u00e1s importantes de Par\u00eds. Lo descubr\u00ed por casualidad. Nadie hablaba de ese tema pero a partir de un momento, bastaba observar dos o tres se\u00f1ales y el pasado se volv\u00eda evidente.<\/p>\n<p>Como toda ciudad, Santa Fe tiene entonces su propia ignominia, sus propios olvidos y sus propias anagn\u00f3risis, como los proyectos de la llamada Catedral Nueva o del Centro C\u00edvico, que quedaron a medio camino, y que a m\u00ed me producen una particular fascinaci\u00f3n. Se trata de olvidar ese pasado, pero al mismo tiempo no se puede no recordarlo. Como met\u00e1fora, a m\u00ed me sorprendi\u00f3 siempre la imagen de las v\u00edas del desaparecido tranv\u00eda que aparecen, como una cicatriz escondida por una cirug\u00eda est\u00e9tica, cada vez que se abre una calle. De eso trata, en cierto modo, en \u201cParque del sur\u201d, la primera cr\u00f3nica de <em>Parques<\/em>. En <em>El para\u00edso<\/em> observo, en uno de los relatos, las instalaciones ferroviarias. Santa Fe tuvo una vida ferroviaria muy intensa, que desapareci\u00f3 de golpe. Las v\u00edas, las estaciones, las f\u00e1bricas, los galpones todav\u00eda est\u00e1n ah\u00ed y van siendo reciclados. Se intenta dejar atr\u00e1s ese pasado, pero siempre vuelve. A m\u00ed me gusta observar esas irrupciones del pasado en el presente. O su secreta permanencia, por ejemplo, en el recuerdo de un hombre que cuando joven hac\u00eda regularmente un trayecto en tren. \u00bfD\u00f3nde quedan las vibraciones, los sonidos, las im\u00e1genes de esos viajes emblem\u00e1ticos cuando ese ramal dej\u00f3 de funcionar?<\/p>\n<p>Siguiendo con <em>La sobrina<\/em>, una novela urbana ubicada en una ciudad de provincia. El narrador, en mi lectura, trabaja a partir de una mirada situada. No relata toda la ciudad sino un fragmento, el boulevard, el barrio Sur, el Centro: \u00bfQu\u00e9 Santa Fe muestra <em>La sobrina<\/em>? \u00bfEs una Santa Fe donde aparecen mezclados distintos tiempos hist\u00f3ricos o se est\u00e1 hablando de un momento preciso con un marco cultural determinado?<\/p>\n<p>Quisiera saberlo. Y no es que quiera esquivar la pregunta, que es muy pertinente\u2026 Pero es verdad que no tengo una imagen n\u00edtida de lo que el tr\u00edptico produce como experiencia de lectura, de qu\u00e9 ciudad muestra, inventa o niega. Me gusta trabajar con la historia de una ciudad, pero no soy ni historiador ni urbanista. Una de las estrategias, que es la de todo narrador y no estoy inventado nada, es trabajar sobre el detalle: una casa, esa parte especial de una casa que es una habitaci\u00f3n o un jard\u00edn, los recorridos de un personaje, las v\u00edas de un tren. Y me gusta esa vibraci\u00f3n entre pasado y presente que se logra cuando descubro ruinas o restos. Ahora bien: \u00bfqu\u00e9 Santa Fe muestra <em>La sobrina<\/em>? \u00bfQu\u00e9 imagen de Brest, Lorient, o del reino de Siam brinda <em>El para\u00edso<\/em> en su conjunto? No puedo saberlo. No es de mi competencia, dir\u00eda un bur\u00f3crata. Si estas cosas funcionan como representaci\u00f3n, quiero creer que es la lectura la que recompone esos espacios y es probable que as\u00ed como en Londres es frecuente ver una variedad de cerezos que en Jap\u00f3n ha desaparecido, pueda existir en Par\u00eds una casa estilo santafesino. De hecho, una vez Rub\u00e9n Dar\u00edo vio en un rinc\u00f3n de Par\u00eds un omb\u00fa y tuvo all\u00ed como una suerte de epifan\u00eda pampeana.<\/p>\n\n\t\t<style>\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 50%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-16299 gallery-columns-2 gallery-size-full'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/domingo-18h38\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"464\" src=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Domingo-18h38.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Domingo-18h38.jpg 640w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Domingo-18h38-480x348.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 640px, 100vw\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/la-sobrina-renzi-prisma-de-aire\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"494\" src=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/La-sobrina.-Renzi.-Prisma-de-aire.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/La-sobrina.-Renzi.-Prisma-de-aire.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/La-sobrina.-Renzi.-Prisma-de-aire-480x395.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 600px, 100vw\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/>\n\t\t<\/div>\n\n<p><strong>Hac\u00e9s referencia al barrio sur, como un territorio particular de la cultura. En p. 47, se lee un episodio donde se cuenta una instalaci\u00f3n art\u00edstica. \u00bfHay aqu\u00ed una suerte de v\u00ednculo cr\u00edtico entre la cultura santafesina y algunos sectores sociales de la ciudad?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, claro. A m\u00ed me llam\u00f3 siempre la atenci\u00f3n, en toda ciudad, el contraste entre su vida creativa y la llamada cultura oficial. Se polariza quiz\u00e1s en una ciudad de provincia, porque todo est\u00e1 como m\u00e1s concentrado, pero sucede incluso en las grandes capitales. Hay momento, fugaces, en los que el gusto de la burgues\u00eda coincide con la novedad art\u00edstica. Pero esto se inscribe m\u00e1s bien en el orden de los malentendidos. Muchos artistas viven en la miseria y reci\u00e9n tienen un reconocimiento <em>post mortem<\/em> con el que no pueden comprar ni pan ni vino.<\/p>\n<p>Aquellos momentos en los que las clases altas comprenden el sentido de las vanguardias art\u00edsticas vienen seguidos, me parece que no por casualidad, por una fuerte represi\u00f3n policial. Ese maravilloso momento de libertad creativa e intelectual que fueron las vanguardias art\u00edsticas de principios de siglo se cerr\u00f3 con el ingreso de las tropas alemanas en Par\u00eds, algo con lo que una parte importante de la alta sociedad francesa estuvo de acuerdo. De eso se habla muy poco, por supuesto. En el a\u00f1o 1967 se realizan dos exposiciones de artistas vanguardistas rosarinos, una en el museo de arte moderno de Buenos Aires y otra en el museo Rosa Galisteo de Santa Fe. Ambas exposiciones fueron promovidas por Isidoro Slullitel, un m\u00e9dico rosarino exitoso que apoy\u00f3 ese movimiento comprando las obras. Me pregunto entonces, y en verdad no lo s\u00e9, de qu\u00e9 manera fue percibida esa exposici\u00f3n por los miembros de la asociaci\u00f3n amigos del museo. Uno de los personajes de <em>La sobrina<\/em>, un artista que ha triunfado en el exterior y se dispone a hacer una instalaci\u00f3n en Santa Fe, encuentra en aquella exposici\u00f3n una suerte de referencia del origen de su inquietud art\u00edsticas. En realidad, el misterio no reside en que aquella burgues\u00eda cultural haya comprendido o no esa vanguardia; el misterio es que haya producido en un ni\u00f1o una inquietud que lo marc\u00f3 de por vida. Esto es algo que enfurece a los fachos.<\/p>\n<blockquote>\n<h2><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00abEn todos los casos las im\u00e1genes participan del proceso de la escritura y nunca son pensadas como una mera ilustraci\u00f3n o como un documento. Tambi\u00e9n suelo utilizar im\u00e1genes en algunos ensayos. Son experiencias puntuales y cada una tiene, quiero creerlo, su l\u00f3gica interna. Pero antes de <em>Parques<\/em>, como dec\u00eda, escrib\u00ed con im\u00e1genes sin imprimirlas en el libro. Y ahora mismo estoy escribiendo con im\u00e1genes sin pensar en reproducirlas\u00bb.<\/strong><\/span><\/h2>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Hay varias im\u00e1genes en el libro. Es un recurso que ya aparece en <em>Parques<\/em>. La del angelote, y la del cubo del aire, en mi lectura, resultan sumamente pertinentes, en cuanto completan la lectura, es como si el lector y el sujeto que narra la novela estuviesen, de alg\u00fan modo, viviendo lo mismo. \u00bfSe impone en vos la incorporaci\u00f3n de estos recursos o bien es algo planeado?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed y no. Desde mi primer libro, <em>La selva de Marte<\/em>, hay siempre fotograf\u00edas. Pero las mismas no se imprimen, sino que son descriptas. Ser\u00eda imposible imprimirlas porque en muchos casos son fotos que tuve en mis manos y ya no poseo, o fotos sencillamente imaginarias. Es cierto que hay fotograf\u00edas que me sirvieron como fuente de inspiraci\u00f3n pero que se incorporan al proceso creativo y las personas reales son reemplazadas o desdibujadas por los personajes. Es el caso, por ejemplo, de una fotograf\u00eda de un grupo que viaja a Calamuchita, en las sierras cordobesas. Me ocurri\u00f3 algo muy curioso porque este a\u00f1o encontr\u00e9, en la casa familiar, un archivo fotogr\u00e1fico de cuya existencia me hab\u00eda olvidado. Estaba en una suerte de peque\u00f1o placar bajo una escalera y ah\u00ed entr\u00f3 el agua durante la inundaci\u00f3n del a\u00f1o 2003. Cuando recuper\u00e9 esas fotos, que eran fotos de mi juventud, las im\u00e1genes estaban muy deterioradas por la humedad. Pod\u00eda reconocer algunos rostros borrosos, las siluetas, indicios del paisaje alrededor. Entre ellas se encontraba una foto de grupo sacada en Calamuchita, muy deteriorada tambi\u00e9n. Es imposible recuperarla y sin embargo la pude \u201cver\u201d gracias a la memoria porque ah\u00ed permanece intacta. Lo suficiente, al menos, para reconstruir los rostros de las personas, sus gestos y el lugar. Creo que esto es \u201cilustrativo\u201d de lo que vengo diciendo: una imagen que viene del pasado se hace presente en el momento en que la contemplamos. Mar\u00eda Step\u00e1nova, en el libro <em>En memoria de la memoria<\/em> que coment\u00e9 anteriormente, trabaja mucho con archivos fotogr\u00e1ficos y postales de su familia. Trata de reconstruir, a partir de restos, la historia an\u00f3nima de su familia jud\u00eda en Rusia antes de la guerra. Lo curioso es que no muestra ninguna imagen, sino que se limita a describirlas. Como si fuera necesario hacer un trabajo a contra-tiempo. En un momento dice: \u201cCon la invenci\u00f3n de la fotograf\u00eda digital el ayer y el hoy se han puesto a coexistir con una intensidad inusitada. Es como si el colector de desechos de casa se hubiera estropeado y toda la basura se amontonara aqu\u00ed para siempre\u201d. Si lo dice tiene algo de raz\u00f3n, hoy en d\u00eda no podemos soslayar este peso espec\u00edfico de las im\u00e1genes y reconocer que nuestro trabajo narrativo es de rescate y selecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera vez que inclu\u00ed fotograf\u00edas en mis textos fue en <em>Parque del sur<\/em> y porque me lo solicitaron los editores. Era la condici\u00f3n de la colecci\u00f3n naranja de la Editorial Municipal de Rosario. <em>Parques<\/em> contin\u00faa este impulso y <em>El para\u00edso<\/em> fue concebido desde el comienzo con im\u00e1genes. En todos los casos las im\u00e1genes participan del proceso de la escritura y nunca son pensadas como una mera ilustraci\u00f3n o como un documento. Tambi\u00e9n suelo utilizar im\u00e1genes en algunos ensayos. Son experiencias puntuales y cada una tiene, quiero creerlo, su l\u00f3gica interna. Pero antes de <em>Parques<\/em>, como dec\u00eda, escrib\u00ed con im\u00e1genes sin imprimirlas en el libro. Y ahora mismo estoy escribiendo con im\u00e1genes sin pensar en reproducirlas.<\/p>\n<p>La imagen del cubo de aire es una obra de Juan Pablo Renzi que se exhibi\u00f3 por primera vez en la muestra en Buenos Aires, en 1967, que mencion\u00e9 anteriormente. Su t\u00edtulo es <em>Coordenadas especiales de un prisma de aire<\/em>. No me consta que se haya exhibido en Santa Fe, en el Museo Rosa Galisteo, al menos no figura en el cat\u00e1logo, pero me gust\u00f3 imaginar esta posibilidad y pensar c\u00f3mo deber\u00eda haber sido contemplado ese prisma vac\u00edo exponiendo sencillamente \u201cel aire\u201d, lo que es al mismo tiempo un hallazgo est\u00e9tico (porque invita a reflexionar de una manera inhabitual respecto a la relaci\u00f3n, en el arte, entre forma y contenido) y, sobre todo, una provocaci\u00f3n. De este modo, como dec\u00eda, <em>La sobrina<\/em> es tambi\u00e9n, en este punto, una suerte de \u201cinstalaci\u00f3n\u201d dado que trae a la cultura local un elemento extra\u00f1o (el cubo de aire) y crea una situaci\u00f3n al mismo tiempo probable e improbable.<\/p>\n<p><strong>El libro, aunque reciente, ya tiene un recorrido p\u00fablico. \u00bfQu\u00e9 pod\u00e9s decirnos sobre las notas o rese\u00f1as y, sobre todo, de las presentaciones que hiciste en ciudades, por cierto, muy diferentes?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, el tr\u00edptico tiene un recorrido p\u00fablico, pero m\u00e1s bien discreto, que de todos modos me gusta y me resulta incluso emocionante. Se me ocurre la idea de que el tr\u00edptico circula entre amigos, como de capilla en capilla, y cuando encuentra un lector nuevo r\u00e1pidamente lo integra a su peque\u00f1o c\u00edrculo. Como cuando se abre la rueda del mate. Una lectora, que escribi\u00f3 una rese\u00f1a hermosa e inteligente para una revista, me escribi\u00f3 luego por Messenger para decirme que le hab\u00eda pasado algo muy raro con el libro: \u201cno quer\u00eda que se termine\u201d. Me result\u00f3 muy simp\u00e1tico que, al cabo de un despliegue de lectura tan sofisticado, se haya visto en la necesidad de hacerme ese comentario casi elemental. Para m\u00ed es la mejor observaci\u00f3n cr\u00edtica que me pueden hacer. Aunque no comprenda las lecturas que se puedan hacer del libro, porque no me pertenecen (es lo bueno y lo malo del asunto), no dejan de intrigarme. Como un milagro secreto.<\/p>\n<p>Las presentaciones que se hicieron hasta ahora, en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires, creo que siguieron manteniendo el mismo tono de una rueda de amigos. Aqu\u00ed el \u201camiguismo\u201d no es un delito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El prol\u00edfico escritor Sergio Delgado ha publicado el tr\u00edptico \u00abEl para\u00edso\u00bb (EDUNER, 2023). En conversaci\u00f3n con Fabi\u00e1n Herrero, el autor describe el periplo de esta peculiar obra y, m\u00e1s en general, su relaci\u00f3n con la lectura y la escritura.\u00a0 El escrito Sergio Delgado, autor de \u00abEl para\u00edso\u00bb (fotograf\u00eda de Myrna Ins\u00faa). El lector de La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":85,"featured_media":16302,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[6,4],"tags":[780],"coauthors":[516],"class_list":["post-16299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-entrevistas","tag-cultura"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sergio Delgado: &quot;No creo en la literatura como diversi\u00f3n&quot; - La Vanguardia<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sergio Delgado: &quot;No creo en la literatura como diversi\u00f3n&quot; - La Vanguardia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El prol\u00edfico escritor Sergio Delgado ha publicado el tr\u00edptico \u00abEl para\u00edso\u00bb (EDUNER, 2023). En conversaci\u00f3n con Fabi\u00e1n Herrero, el autor describe el periplo de esta peculiar obra y, m\u00e1s en general, su relaci\u00f3n con la lectura y la escritura.\u00a0 El escrito Sergio Delgado, autor de \u00abEl para\u00edso\u00bb (fotograf\u00eda de Myrna Ins\u00faa). El lector de La [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Vanguardia\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-02-08T15:41:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-02-14T20:15:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2560\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1707\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Fabi\u00e1n Herrero\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Fabi\u00e1n Herrero\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"34 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Fabi\u00e1n Herrero\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Fabi\u00e1n Herrero\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/8056186933d04d45a17ce93611a1f7bb\"},\"headline\":\"Sergio Delgado: \u00abNo creo en la literatura como diversi\u00f3n\u00bb\",\"datePublished\":\"2024-02-08T15:41:58+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-14T20:15:37+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/\"},\"wordCount\":7756,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/01\\\/DSC_0020-scaled.jpg\",\"keywords\":[\"Cultura\"],\"articleSection\":[\"Cultura\",\"Entrevistas\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/\",\"name\":\"Sergio Delgado: \\\"No creo en la literatura como diversi\u00f3n\\\" - La Vanguardia\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/01\\\/DSC_0020-scaled.jpg\",\"datePublished\":\"2024-02-08T15:41:58+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-14T20:15:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/01\\\/DSC_0020-scaled.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/01\\\/DSC_0020-scaled.jpg\",\"width\":2560,\"height\":1707},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/2024\\\/02\\\/08\\\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sergio Delgado: \u00abNo creo en la literatura como diversi\u00f3n\u00bb\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\",\"name\":\"La Vanguardia\",\"description\":\"Noticias y debates desde la izquierda democr\u00e1tica @LaVanguardiaArg\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#organization\",\"name\":\"La Vanguardia Digital\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/08\\\/vanguardia.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/08\\\/vanguardia.png\",\"width\":1753,\"height\":489,\"caption\":\"La Vanguardia Digital\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/8056186933d04d45a17ce93611a1f7bb\",\"name\":\"Fabi\u00e1n Herrero\",\"description\":\"Doctor en Historia e investigador del CONICET (UBA-Ravignani). Docente en UADER. Public\u00f3 m\u00e1s de diez libros de poes\u00eda e historia. Entre los \u00faltimos podemos destacar, \\\"Qui\u00e9n no le tir\u00f3 una piedrita al mundo\\\" (Alci\u00f3n, 2020), \\\"La luna tiembla en mi cuerpo de agua\\\" (Barnacle, 2021), \\\"D\u00edas como perros perdidos\\\" (Barnacle, 2022), \\\"La nube es una flor que arranc\u00f3 sus ra\u00edces\\\" (UNL, 2023) y \\\"El Fraile Casta\u00f1eda, \u00bfel \u201ctrompeta de la discordia\u201d?\\\" (Prometeo, 2020).\",\"url\":\"https:\\\/\\\/lavanguardiadigital.com.ar\\\/index.php\\\/author\\\/fabian-herrero\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sergio Delgado: \"No creo en la literatura como diversi\u00f3n\" - La Vanguardia","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sergio Delgado: \"No creo en la literatura como diversi\u00f3n\" - La Vanguardia","og_description":"El prol\u00edfico escritor Sergio Delgado ha publicado el tr\u00edptico \u00abEl para\u00edso\u00bb (EDUNER, 2023). En conversaci\u00f3n con Fabi\u00e1n Herrero, el autor describe el periplo de esta peculiar obra y, m\u00e1s en general, su relaci\u00f3n con la lectura y la escritura.\u00a0 El escrito Sergio Delgado, autor de \u00abEl para\u00edso\u00bb (fotograf\u00eda de Myrna Ins\u00faa). El lector de La [&hellip;]","og_url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/","og_site_name":"La Vanguardia","article_published_time":"2024-02-08T15:41:58+00:00","article_modified_time":"2024-02-14T20:15:37+00:00","og_image":[{"width":2560,"height":1707,"url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Fabi\u00e1n Herrero","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Fabi\u00e1n Herrero","Tiempo de lectura":"34 minutos","Written by":"Fabi\u00e1n Herrero"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/"},"author":{"name":"Fabi\u00e1n Herrero","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/person\/8056186933d04d45a17ce93611a1f7bb"},"headline":"Sergio Delgado: \u00abNo creo en la literatura como diversi\u00f3n\u00bb","datePublished":"2024-02-08T15:41:58+00:00","dateModified":"2024-02-14T20:15:37+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/"},"wordCount":7756,"publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg","keywords":["Cultura"],"articleSection":["Cultura","Entrevistas"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/","name":"Sergio Delgado: \"No creo en la literatura como diversi\u00f3n\" - La Vanguardia","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg","datePublished":"2024-02-08T15:41:58+00:00","dateModified":"2024-02-14T20:15:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#primaryimage","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/DSC_0020-scaled.jpg","width":2560,"height":1707},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2024\/02\/08\/sergio-delgado-no-creo-en-la-literatura-como-diversion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Sergio Delgado: \u00abNo creo en la literatura como diversi\u00f3n\u00bb"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#website","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/","name":"La Vanguardia","description":"Noticias y debates desde la izquierda democr\u00e1tica @LaVanguardiaArg","publisher":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#organization","name":"La Vanguardia Digital","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vanguardia.png","contentUrl":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/vanguardia.png","width":1753,"height":489,"caption":"La Vanguardia Digital"},"image":{"@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/#\/schema\/person\/8056186933d04d45a17ce93611a1f7bb","name":"Fabi\u00e1n Herrero","description":"Doctor en Historia e investigador del CONICET (UBA-Ravignani). Docente en UADER. Public\u00f3 m\u00e1s de diez libros de poes\u00eda e historia. Entre los \u00faltimos podemos destacar, \"Qui\u00e9n no le tir\u00f3 una piedrita al mundo\" (Alci\u00f3n, 2020), \"La luna tiembla en mi cuerpo de agua\" (Barnacle, 2021), \"D\u00edas como perros perdidos\" (Barnacle, 2022), \"La nube es una flor que arranc\u00f3 sus ra\u00edces\" (UNL, 2023) y \"El Fraile Casta\u00f1eda, \u00bfel \u201ctrompeta de la discordia\u201d?\" (Prometeo, 2020).","url":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/author\/fabian-herrero\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/85"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16299"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16335,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16299\/revisions\/16335"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16299"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=16299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}